La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán anunció haber lanzado una serie de ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait. Estos ataques son una respuesta directa a los bombardeos previos de Estados Unidos en territorio iraní. La IRGC advirtió que continuará sus operaciones mientras persista la intervención militar de Washington en la región, asegurando haber alcanzado objetivos estratégicos.
La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) comunicó el lunes que había ejecutado ofensivas con cohetes y aeronaves no tripuladas contra instalaciones militares con presencia de tropas estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait. Esto se realizó como contestación a los bombardeos de Estados Unidos sobre suelo iraní. El cuerpo militar declaró que la agresión impactó infraestructuras clave y alertó que proseguirá sus acciones mientras la intervención castrense de Washington en la zona se mantenga.
Según comunicados difundidos por las agencias estatales IRNA y Tasnim, la Guardia Revolucionaria atacó la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, la base de Sheikh Isa en Bahréin, y las bases aéreas Ali Al Salem y Ahmed Al Jaber en Kuwait. En uno de los comunicados, la Guardia Revolucionaria afirmó: “En la fase inicial de la réplica a estas agresiones, combatientes devotos del islam prendieron fuego a varios depósitos de misiles de gran tamaño y almacenes de combustible en la base aérea del Príncipe Hasán, en Jordania, mediante el lanzamiento de misiles y drones”.
El organismo militar también sostuvo que sus fuerzas incendiaron depósitos de combustible y almacenes de munición de esa instalación militar. La agencia Nour, que citó a un oficial militar iraní, indicó que la operación respondió a los continuos ataques de Estados Unidos contra Irán y tuvo como objetivo instalaciones identificadas después de “movimientos hostiles” registrados durante las últimas 48 horas.
En un segundo comunicado, la Guardia Revolucionaria afirmó que expandió la ofensiva hacia Bahréin. Según su versión, el ataque alcanzó instalaciones de mantenimiento de helicópteros, un hangar con una aeronave de guerra electrónica P-8 y un centro de comando y control de drones militares estadounidenses ubicado en la base aérea de Sheikh Isa. El texto difundido por el organismo militar expresó: “En la segunda fase de la operación de contraofensiva, se han destruido importantes centros de reparación y mantenimiento de helicópteros, el hangar de los aviones de guerra electrónica P-8 y el centro de mando y control de los drones asesinos de niños del Ejército de Estados Unidos en la base estadounidense de Sheij Isa, en Bahréin”.
La Guardia Revolucionaria añadió que la tercera etapa de la operación se dirigió contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait. Según su comunicado, sus fuerzas “destruyeron por completo” los depósitos de combustible y el sistema de defensa aérea Patriot de la base aérea Ali Al Salem, además de un radar estratégico de búsqueda de matriz en fase fija (FPS) ubicado en la base Ahmed Al Jaber. El organismo militar aseguró que ambas bases albergan tropas y operaciones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria también sostuvo que la operación militar continúa y reiteró su postura sobre el estrecho de Ormuz. En ese sentido, manifestó: “La operación de represalia continúa”, al tiempo que afirmó que el estrecho “es territorio iraní” y que no permitirá “que un Ejército rebelde y asesino de niños procedente del otro lado del mundo continúe con su injerencia ilegal en él”.
Por otra parte, el Ministerio del Interior de Bahréin confirmó la activación de las sirenas de alarma en el país e instó a la población a mantener la calma y dirigirse a un lugar seguro. Los anuncios iraníes llegaron después de una nueva serie de ataques estadounidenses contra distintos puntos de Irán. En paralelo, el Ejército de Estados Unidos informó la conclusión de una nueva oleada de “ataques ofensivos” contra “decenas de objetivos en múltiples ubicaciones”. Washington sostuvo que la operación busca “debilitar la capacidad de Irán” para atacar embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz. Entre los objetivos alcanzados por las fuerzas estadounidenses, el primer elemento mencionado por el mando militar fueron los sistemas de defensa aérea iraníes.