La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha expresado su preocupación ante la citación judicial emitida por el Gobierno de EE. UU. contra cuatro periodistas de The New York Times. Esta medida surge tras la publicación de un informe sobre las inquietudes del Servicio Secreto respecto a la seguridad del nuevo avión presidencial. La SIP considera que esta acción pone en riesgo la libertad de prensa y la protección de las fuentes confidenciales.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestó su desaprobación este lunes por la orden judicial emitida por el Gobierno de Estados Unidos, dirigida a cuatro reporteros de The New York Times. Esta disposición se originó después de que el medio publicara un artículo sobre las presuntas inquietudes del Servicio Secreto en torno a la seguridad del nuevo aeroplano presidencial, obsequiado por Catar. La entidad consideró que tal acción representa un peligro para la libertad de prensa, al involucrar a profesionales del periodismo en un procedimiento que podría conducir a la revelación de sus informantes confidenciales.
“Este tipo de determinaciones son sumamente inquietantes, al incluir directamente a comunicadores en posibles procesos legales que pueden resultar en la exposición forzada de sus fuentes secretas”, declaró el presidente de la SIP, Pierre Manigault, a través de un comunicado.
Las notificaciones fueron enviadas durante el fin de semana, después de que el periódico informara que la aeronave, modificada para los viajes oficiales del presidente Donald Trump, supuestamente no cumplía con los estándares de seguridad del avión presidencial anterior.
La SIP sostuvo que este tipo de actuaciones pueden perjudicar el quehacer de la prensa y desmotivar futuras investigaciones de interés público. “Advertimos que estas acciones no solo vulneran principios esenciales del ejercicio periodístico, sino que también poseen un efecto disuasorio sobre futuras indagaciones de interés común”, añadió Manigault.
Según la información difundida, el Departamento de Estado busca identificar a las personas que filtraron los datos utilizados en el reportaje. Sin embargo, The New York Times anunció que impugnará la orden judicial, considerando que la publicación aborda un tema de evidente interés público.
La organización también indicó que, aunque las autoridades han señalado que los periodistas no son el objetivo de la investigación, la mera emisión de las citaciones constituye una forma de presión que puede desalentar el ejercicio del periodismo y afectar la disposición de las fuentes a denunciar posibles irregularidades.
El incidente se produce meses después de que el presidente Donald Trump presentara una demanda por presunta difamación contra The New York Times y cuatro de sus reporteros. La Sociedad Interamericana de Prensa, compuesta por más de 1.300 medios de comunicación del continente, reiteró su llamado a salvaguardar la libertad de prensa y el derecho de los periodistas a proteger la confidencialidad de sus fuentes.