A un año de la confirmación de la sentencia contra la expresidenta argentina Cristina Fernández, el peronismo continúa defendiendo su inocencia, argumentando que es víctima de una persecución política. La líder, actualmente bajo arresto domiciliario, fue condenada por irregularidades en la adjudicación de obras públicas. Sus partidarios y figuras clave del partido han manifestado su rechazo al fallo, calificándolo de arbitrario e injusto.
Buenos Aires (EFE).- A doce meses de que se ratificara la sentencia de seis años de cárcel y la inhabilitación permanente para ocupar cargos públicos contra la exmandataria argentina Cristina Fernández (2007-2015), el movimiento peronista sostiene que su referente, quien se encuentra en reclusión domiciliaria, es objeto de una persecución política.
Fernández, sentenciada por anomalías en la adjudicación de proyectos de infraestructura, “fue víctima de un prolongado acoso que derivó en un veredicto injusto, carente de pruebas y por hechos que ni siquiera estaban dentro de sus atribuciones, empleando un argumento legalmente ilógico”, escribió en la plataforma X Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y principal candidato del peronismo para enfrentar a Javier Milei en las elecciones de 2027. En una entrevista posterior con Radio 10, Kicillof reiteró que el dictamen es “profundamente inequitativo” y tildó de “farsa” la condena porque “el delito nunca existió”.
Según el dirigente peronista, la intención fue “intentar intimidar y disciplinar a quienes se oponen a los grupos de poder”. “Cuando ciertas facciones del sistema judicial se dedican a hostigar a los líderes populares en lugar de administrar justicia, se pone en juego la capacidad y el debate sobre la posibilidad de representar a los sectores populares y, por supuesto, también está en juego la democracia”, añadió el gobernador.
Un conjunto de legisladores peronistas anunció, por otro lado, la presentación de un documento ante el Tribunal Supremo de Justicia argentino para impugnar la sentencia y las condiciones de privación de libertad de Fernández. Diversas entidades políticas y sociales convocaron para este miércoles diversas actividades en diferentes puntos de Argentina para exigir la liberación de la exgobernante. Aunque se espera que sus seguidores se congreguen este miércoles en varias ciudades, el peronismo ha organizado para el 17 de junio, fecha en que se cumplirá un año de la implementación de su detención domiciliaria, una concentración en el Parque Lezama, ubicado en el centro histórico de la ciudad de Buenos Aires.
La Corte Suprema argentina validó la condena el 10 de junio de 2025, al desestimar los recursos presentados por la defensa de la expresidenta. Cristina Fernández fue declarada culpable de administración fraudulenta en un proceso judicial por irregularidades en la asignación de obras viales en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015, en la denominada ‘causa Vialidad’, durante sus dos períodos presidenciales y el de su cónyuge y predecesor, Néstor Kirchner.