Pakistán ha hecho un llamado urgente a Estados Unidos e Irán para que detengan la confrontación y retomen las discusiones técnicas pactadas en el Memorando de Islamabad. Este acuerdo preliminar, suscrito en junio, buscaba establecer una ruta diplomática para resolver la crisis entre ambas naciones. Islamabad enfatiza la importancia de la negociación para la estabilidad regional y global.
Pakistán solicitó este jueves a Estados Unidos e Irán que cesen la violencia y reanuden las conversaciones técnicas previstas en el Memorando de Islamabad, un acuerdo inicial signado en junio con el propósito de encontrar una solución diplomática a la disputa entre Washington y Teherán. El portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, durante una conferencia de prensa semanal en Islamabad, manifestó que, aunque la implementación del memorando enfrenta obstáculos, Pakistán continuará instando a todas las partes a poner fin a la violencia y a retomar las negociaciones técnicas según lo acordado.
El portavoz refutó la noción de que Pakistán haya abandonado sus esfuerzos de mediación y afirmó que las iniciativas diplomáticas de Islamabad persisten. Añadió: “Expresamos la esperanza de una pronta normalización de la situación en el estrecho de Ormuz y destacamos la relevancia de asegurar la protección y la libertad de navegación marítima”. Andrabi comunicó la inquietud de Pakistán por las renovadas tensiones entre Irán y Estados Unidos, asegurando que Islamabad monitorea de cerca la evolución de la situación en la región. Pakistán considera que la negociación sigue siendo el método más eficaz para resolver las discrepancias.
Islamabad desempeñó un rol crucial de mediación en el Memorando de Islamabad, firmado por Estados Unidos e Irán el 17 de junio, el cual abrió un período para avanzar hacia un pacto más amplio sobre el programa nuclear iraní, la mitigación de sanciones, la seguridad marítima y otros asuntos regionales. No obstante, la escalada de esta semana, con ataques estadounidenses contra Irán y represalias iraníes contra intereses de Washington en el Golfo, ha puesto bajo presión el marco diplomático establecido. El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más significativas del mundo para el transporte de petróleo y gas, se ha convertido en un punto central de la crisis, en medio de temores sobre el impacto de la escalada en el suministro global de energía. Andrabi declaró: “Pakistán reconoce la necesidad apremiante de abordar el impacto de la situación actual en los suministros energéticos mundiales y en otros bienes económicos, incluyendo el comercio y la seguridad alimentaria”.