El gobierno cubano ha anunciado nuevas tarifas para el gas licuado de petróleo (GLP) y el gas manufacturado, justificando la medida por una necesaria actualización de precios y el impacto del embargo económico de Estados Unidos. Esta decisión afecta a millones de consumidores y busca mitigar las dificultades en la importación de combustibles, en un contexto de escasez y restricciones financieras que enfrenta la isla.
El gobierno de Cuba difundió este jueves nuevas regulaciones que establecen un alza en los costos minoristas del gas licuado de petróleo (GLP) y el gas manufacturado. Esta acción se atribuye a una indispensable revisión y al endurecimiento del embargo económico impuesto por Estados Unidos. Conforme a dos resoluciones del Ministerio de Finanzas y Precios, publicadas en la Gaceta Oficial de la República No. 59 de este 16 de julio, el precio del cilindro de 10 kilogramos de gas licuado que antes costaba 213 pesos cubanos (CUP) —equivalentes a dos dólares (al tipo de cambio oficial de 1 dólar = 120 CUP)—, aumentará a 350 CUP (tres dólares).
Actualmente, hay más de 1.7 millones de usuarios de GLP en Cuba; el 26 % se concentra en La Habana y el 37 % en las provincias de Matanzas (occidente), Villa Clara (centro), Camagüey (centro-oriente), y las orientales Holguín y Santiago de Cuba, según informa el Ministerio de Finanzas y Precios. La entidad reconoció que “las limitaciones de recursos monetarios en divisas en los últimos años han provocado deficiencias en las ventas de GLP que no logran satisfacer la demanda de la población”.
Respecto al gas manufacturado, otra resolución determina que el nuevo costo minorista para los sectores residencial y no residencial será de aproximadamente cinco CUP (0.041 dólares) por metro cúbico (m3), en comparación con los 2.20 CUP (0.01 dólares) que se pagaban hasta ahora.
Para las instituciones que brindan servicios sociales a hospitales, asilos de ancianos y hogares de niños desamparados, así como otros de índole similar, la nueva tarifa contempla un precio subsidiado del 20%, lo que equivale a cuatro pesos cubanos por m3. Este producto se encuentra disponible únicamente en la capital cubana, donde es recibido por 280.707 clientes del sector residencial y 3.844 del sector no residencial, detalló el organismo gubernamental.
Asimismo, se indicó que “se necesita aplicar tarifas en dólares estadounidenses por el servicio de gas manufacturado para clientes que operen con dicha divisa, o que tengan las condiciones financieras para asumirlo”, en el contexto de “asedio energético en que funciona la economía, con una imposibilidad real de cubrir la necesidad de productos esenciales para la población”.
El Ministerio de Finanzas y Precios argumentó que el recrudecimiento del bloqueo de EE.UU. en los ámbitos económico, comercial, financiero y energético —referido a la importación de petróleo— tiene “una incidencia notable en el mantenimiento de un grupo de productos y servicios para la población, lo que obliga a buscar alternativas que reduzcan el consumo de combustibles”.
Cuba atraviesa una severa situación económica desde mediados de 2024, empeorada desde enero por el impacto del bloqueo petrolero impuesto por Washington. En mayo, se añadieron una serie de sanciones más estrictas contra individuos y empresas que mantienen relaciones comerciales con el Gobierno cubano en sectores cruciales de la economía de la isla, como la energía, la defensa, las finanzas y la minería.