SpaceX enfrentó un revés durante la decimotercera prueba de su cohete Starship, cuando el lanzamiento fue detenido automáticamente justo antes del encendido de los motores. La compañía no ha revelado las causas de la interrupción ni ha anunciado una nueva fecha para este importante vuelo, que debía desplegar satélites Starlink V3 y es crucial para las misiones lunares de la NASA.
La empresa aeroespacial SpaceX sufrió un contratiempo este jueves durante la prueba de la decimotercera misión de su cohete de gran capacidad Starship. El incidente ocurrió justo cuando se preparaba para encender los propulsores del vehículo en la plataforma de lanzamiento Starbase, en la costa de Texas, Estados Unidos. El despegue estaba programado para las 6:45 de la tarde, hora local (23:45 GMT).
La compañía comunicó que, por el momento, ignora las razones por las que los sistemas informáticos ordenaron la detención automática de la secuencia de lanzamiento en el instante en que la cuenta regresiva llegó a cero. Después de la interrupción definitiva de la operación, SpaceX comenzó el proceso de descarga del metano líquido y del oxígeno líquido almacenados en el cohete, lo que resultó en el aplazamiento del decimotercer vuelo de prueba. La empresa no informó de inmediato una nueva fecha para el lanzamiento.
Este despegue iba a ser el segundo de este año y también el segundo del tercer modelo del proyectil, que realizó su vuelo inaugural el pasado 22 de mayo.
La compañía había asegurado que con esta misión buscaba optimizar el rendimiento de esta tercera versión del cohete más potente jamás construido, especialmente en lo que respecta a su propulsor Super Heavy, que constituye la primera de las dos fases del vehículo espacial. Además de completar las etapas de lanzamiento, ascenso y separación de fases, esta misión tenía como objetivo que Super Heavy realizara con éxito los reencendidos de sus motores en las fases de retorno y aterrizaje, el cual debía producirse en una plataforma instalada en aguas del Golfo de México.
Esta es la primera ocasión en que el Starship ha sido equipado con satélites Starlink V3 de nueva generación. En esta misión se esperaba que el cohete desplegara en trayectoria suborbital veinte V3, que disponían de veinte minutos para conectarse a la constelación Starlink principal, mediante láseres de alta capacidad, antes de que se desintegraran durante su reingreso.
La NASA monitorea de cerca el programa, ya que necesita esta tercera versión del Starship para transportar astronautas a la superficie lunar en la misión Artemis. La misión tripulada a la Luna fue pospuesta de finales de 2026 a mediados de 2027, en parte debido a los retrasos en el desarrollo del cohete. SpaceX compite directamente con Blue Origin, la compañía aeroespacial del magnate Jeff Bezos, que ofrece su sistema Blue Moon como alternativa.