Francia e Inglaterra, ambas aspirantes al título mundial, se enfrentan en el partido por el tercer lugar de la Copa del Mundo. Tras sufrir sendas derrotas en las semifinales, ninguno de los equipos deseaba este encuentro de consolación. Sin embargo, el partido ofrece la oportunidad de cerrar el torneo con una victoria moral y, para algunos jugadores, la posibilidad de obtener galardones individuales.
Francia e Inglaterra comparten un sentimiento: ninguno de los dos quería disputar el encuentro del sábado. Los Bleus se habían posicionado como fuertes candidatos para llevarse el trofeo de la Copa del Mundo. Por su parte, Inglaterra estuvo muy cerca de poner fin a una espera de décadas para conseguir su primer título mundial desde 1966. Ambos equipos se quedaron a un paso de sus metas finales al perder en las semifinales. Así, en lugar de la final del domingo entre Argentina y España por el campeonato, Inglaterra y Francia se medirán en un partido de consolación por la tercera posición.
“Ninguno de nosotros deseaba jugar este partido por el tercer puesto”, afirmó el defensa francés Ibrahima Konate. “Pero no tenemos otra alternativa, debemos jugarlo. Francia e Inglaterra tienen una rica historia en común. Y sí, estamos ansiosos por el partido de mañana, y veremos qué sucede”.
Aunque el partido ofrecerá poco más que triunfos morales, podría brindar a Thomas Tuchel la oportunidad de recuperar el apoyo, después de que el entrenador de Inglaterra recibiera amplias críticas por sus decisiones tácticas en la derrota de los Tres Leones por 2-1 frente a Argentina en las semifinales. La estrella francesa Kylian Mbappé también mantiene la posibilidad de ganar la Bota de Oro, que se concede al máximo goleador del torneo. Mbappé acumula ocho goles, igualando a Lionel Messi de Argentina en el liderazgo del torneo. Messi tiene ventaja en el desempate con cuatro asistencias, en contraste con las tres de Mbappé. Los ingleses Harry Kane y Jude Bellingham también están en la contienda con seis goles cada uno.
El seleccionador francés Didier Deschamps indicó que Mbappé está disponible para el partido del sábado, pero añadió que realizará cambios en su alineación habitual. “Tenemos un partido por el tercer puesto, y existe un deber. Tenemos obligaciones. Yo tengo deberes, mi cuerpo técnico tiene deberes y los jugadores también. Tenemos la responsabilidad de vestir esta camiseta por todos los franceses que nos están alentando”, señaló Deschamps.
Este también será el último partido de Deschamps como entrenador de Francia, tras 14 años al frente del equipo. Konate comentó que los jugadores franceses desean brindarle una última victoria al seleccionador.