Estados Unidos ha ejecutado bombardeos contra la Guardia Revolucionaria iraní, respondiendo a la pérdida de personal militar estadounidense en Jordania. Esta acción intensifica la confrontación entre ambas naciones, agravando la inestabilidad en la región de Oriente Medio. El incidente se produce después de que el Mando Central de EE. UU. reportara el fallecimiento de dos soldados y la desaparición de uno, a raíz de un ataque iraní.
Este domingo, las fuerzas armadas de Estados Unidos llevaron a cabo bombardeos dirigidos a posiciones de la Guardia Revolucionaria de Irán. Esta acción es una respuesta directa al fallecimiento de soldados estadounidenses en Jordania, lo que aumenta la escalada militar entre ambos países y profundiza la crisis en la región de Oriente Medio. Esta reciente ofensiva se produce después de que el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informara el sábado sobre el deceso de dos militares y la desaparición de otro, tras un ataque perpetrado por Irán en territorio jordano. Adicionalmente, Centcom detalló en la red social X que otros cuatro miembros del personal militar fueron trasladados a hospitales jordanos. Estos son los primeros soldados estadounidenses que pierden la vida desde la reanudación de las hostilidades.
Durante los días previos, Estados Unidos ha atacado infraestructuras como puentes, instalaciones eléctricas y otros objetivos estratégicos dentro del territorio iraní. En respuesta, Teherán ha bombardeado centrales energéticas y plantas desalinizadoras en Kuwait, lo que ha perturbado servicios esenciales y elevado la tensión en este país del Golfo, uno de los principales productores de petróleo de la zona. Además, Irán ha incrementado sus advertencias de expandir la ofensiva a otros aliados de Estados Unidos, lo que llevó a Emiratos Árabes Unidos a emitir nuevas alertas de seguridad durante la noche.
Ante el incremento de la amenaza, Kuwait y Baréin activaron este domingo sus sistemas de defensa antiaérea después de detectar la aproximación de drones y misiles iraníes. Esta nueva ofensiva confirma el deterioro del acuerdo provisional que buscaba abrir una vía hacia el fin del conflicto, manteniendo la seguridad en Oriente Medio bajo máxima tensión.