El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha denunciado que Estados Unidos "recurre a la falsedad" para justificar eventuales hostilidades contra la nación caribeña. Esta declaración surge como respuesta a un informe estadounidense que cataloga a la isla como una "amenaza" para su seguridad. El mandatario enfatiza que Cuba nunca ha buscado perjudicar al pueblo estadounidense, sino que se ha defendido legítimamente de agresiones previas.
El líder de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la nación norteamericana "utiliza la invención para crear excusas sobre las cuales mantener ataques contra Cuba", haciendo alusión al reporte de Estados Unidos que define a la isla como un "riesgo" para su seguridad nacional, según informaron medios estatales este martes.
"Cuba nunca ha actuado para dañar a la población de EE.UU., ni ha pretendido afectar la seguridad nacional de ese país; lo que ha hecho la Revolución cubana a lo largo de su historia es protegerse de estas recurrentes e interminables agresiones, por un derecho legítimo", escribió el presidente cubano en un extenso mensaje difundido por los medios gubernamentales del país caribeño.
El Departamento de Estado de EE.UU. divulgó el lunes un documento de cien páginas, titulado 'Cuba. La capital del comunismo en el siglo XXI', en el que revisa la historia de la isla desde el levantamiento liderado por Fidel Castro en 1959 y acusa a La Habana de intentar "socavar, deteriorar y desestabilizar a Estados Unidos" con espías y militares, así como con estudiantes, académicos y organizaciones no gubernamentales.
El informe sostiene que, durante sesenta y siete años, el régimen cubano "ha adiestrado a terroristas, proporcionado refugio a prófugos, se ha infiltrado en el Gobierno de Estados Unidos", una campaña que "ha logrado un éxito que sus fundadores difícilmente habrían imaginado".
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores cubano calificó el texto como la "más reciente falsedad del Departamento de Estado de EE.UU. contra Cuba", y dijo que "forma parte de la construcción, por el secretario de Estado (Marco Rubio), de un pretexto para sostener su guerra económica cruel y delictiva que castiga a cada familia cubana, y su anhelo de agredir militarmente".
"Es otra prueba del retorcido plan que ha ideado ese político estadounidense del sur de la Florida, que solo satisface los intereses de quienes siempre le han pagado", puntualizó el jefe de la diplomacia de la isla caribeña.
El informe de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, reitera además que la isla alberga "un número creciente de instalaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras", uno de los argumentos que esgrimió el Gobierno estadounidense para elaborar la orden ejecutiva del 29 de enero que declaraba a Cuba una "amenaza inusual y extraordinaria" y establecía el embargo petrolero.
Las autoridades cubanas han negado la existencia de bases militares, especialmente las chinas en su territorio, en repetidas ocasiones y en diversos contextos, calificando las acusaciones de Washington de "engañosas e infundadas" y de "pretextos falaces" para intentar justificar una posible intervención militar.
Washington ha implementado una política de máxima presión sobre La Habana desde principios de este año, primero con el embargo petrolero que ha incrementado los cortes de energía en la isla y ha paralizado la economía, a lo que añadió nuevas sanciones en mayo, especialmente a empresas extranjeras. Además, ha mantenido sobre la mesa la posibilidad de una intervención militar en la isla.