Una sobreviviente de los abusos de Jeffrey Epstein, Roza Gillis, reveló en una entrevista con CNN su desesperación por detener al financiero. Ante la falta de confianza en las autoridades, llegó al extremo de buscar contagiarse una enfermedad de transmisión sexual, creyendo que esta era su única vía para poner fin a los abusos. Su testimonio subraya el profundo impacto psicológico y el miedo que la llevaron a guardar silencio por años.
Roza Gillis, una víctima de los crímenes de Jeffrey Epstein, compartió en una entrevista exclusiva con CNN que, durante años, intentó contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Su motivación era la creencia de que esta sería la única manera de acabar con el financiero, ya que no confiaba en que las autoridades lo detuvieran. “Recorría la ciudad de Nueva York tratando de adquirir una ETS para eliminar a un pedófilo porque no pensaba que el Gobierno lo fuera a encarcelar jamás. No era mi deber detenerlo”, afirmó Gillis a CNN, recordando el profundo trauma psicológico que le dejaron los abusos. Según su relato, el temor la mantuvo en silencio por mucho tiempo. “Nunca se lo conté a nadie. Creía que moriría si lo hacía”, expresó.
Gillis explicó a la cadena estadounidense que tenía dieciocho años y trabajaba como modelo cuando Epstein abusó de ella por primera vez, en el verano de 2009. Rememoró que, durante ese encuentro, notó que el empresario portaba un monitor electrónico en el tobillo y, al cuestionarle sobre ello, él le ordenó desvestirse. Más tarde descubrió que Epstein cumplía una pena por solicitar servicios sexuales de una menor y que, gracias a un programa de reinserción, podía pasar gran parte del día fuera de la cárcel, laborando desde una oficina. Conforme a su testimonio, los abusos continuaron cada fin de semana y luego se prolongaron por años en Nueva York.
Gillis detalló a CNN que, al estar endeudada con la agencia de modelos que, según la investigación, había sido financiada por Epstein, llegó a la conclusión de que su calvario solo cesaría con la muerte de él. La sobreviviente relató que decidió hacer pública su historia por primera vez después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgara documentos del caso sin ocultar su identidad ni años de correspondencia entre ella y Epstein. “No estoy ni cerca de estar preparada mentalmente para abordar esto. Fue muy injusto que el Gobierno no me protegiera”, declaró a CNN.
Actualmente, Gillis reside en el Medio Oeste de Estados Unidos y se desempeña como entrenadora personal y preparadora física. Al concluir la entrevista, manifestó su deseo de que su vivencia sirva para asistir a otras víctimas. “Espero que alguien escuche mi relato y, si se encuentra en una situación similar, se acerque a mí y me diga: ayúdame”, finalizó.