Un reciente operativo de las fuerzas armadas de Estados Unidos contra una embarcación sospechosa de traficar drogas en el Pacífico oriental resultó en la muerte de tres personas. Este incidente forma parte de una prolongada estrategia del gobierno de Donald Trump contra supuestos narcotraficantes en Latinoamérica, elevando el número de víctimas mortales en estos ataques a más de 211 desde el inicio de la ofensiva.
Washington (AP).- Las fuerzas armadas de Estados Unidos llevaron a cabo una operación contra una embarcación sospechosa de estar involucrada en el tráfico de estupefacientes en el océano Pacífico oriental, resultando en la pérdida de tres vidas. Esta acción se enmarca dentro de una campaña de varios meses impulsada por la administración del presidente Donald Trump, dirigida a combatir a presuntos traficantes de drogas en la región latinoamericana.
Con este último incidente, el número de personas fallecidas en operativos de la marina estadounidense contra embarcaciones ha ascendido a un mínimo de 211. Esta cifra se ha acumulado desde que, en septiembre de 2025, el gobierno de Trump lanzó una ofensiva contra aquellos a quienes describe como “narcoterroristas”.
De manera similar a la mayoría de los informes militares sobre enfrentamientos en el océano Pacífico oriental y el mar Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos informó haber interceptado a supuestos traficantes de drogas a lo largo de rutas conocidas de contrabando. Sin embargo, las fuerzas armadas no presentaron evidencia que confirmara que la embarcación transportaba sustancias ilícitas.
Un video difundido en la plataforma X muestra una lancha deslizándose a alta velocidad sobre el agua antes de ser impactada por un proyectil y posteriormente incendiarse.
Trump ha declarado que Estados Unidos está librando un “conflicto armado” contra los cárteles en América Latina, y ha justificado estos ataques como una escalada necesaria para contener el flujo de drogas hacia el territorio estadounidense y las letales sobredosis que cobran vidas. No obstante, su administración ha proporcionado escasas pruebas para respaldar sus afirmaciones de que está eliminando a “narcoterroristas”.