El presidente Luis Abinader ha ratificado la Ley 30-26, una iniciativa de medidas económicas diseñada para afrontar los desafíos de la crisis internacional. Esta legislación, que busca generar RD$50,000 millones, introduce cambios fiscales significativos. Entre sus puntos clave, se destacan exenciones y facilidades para diversos sectores, así como ajustes en impuestos existentes, todo con el fin de fortalecer la economía nacional.
Tras recibir la aprobación de ambas cámaras del Congreso Nacional, el presidente de la República, Luis Abinader, oficializó esta noche la Ley 30-26, que aborda Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Esta normativa tiene como objetivo principal recaudar cincuenta mil millones de pesos para atenuar los impactos derivados del conflicto en Medio Oriente.
La propuesta legislativa incluye, entre otras disposiciones, la supresión del pago anticipado para las microempresas, la exención del impuesto sobre la renta para los trabajadores que perciban hasta treinta y nueve mil novecientos pesos mensuales, y la implementación de una amnistía fiscal que ofrece alternativas para liquidar deudas tributarias acumuladas.
Adicionalmente, se incrementa del 10% al 15% la retención por arrendamientos de bienes y servicios profesionales independientes, se establecen nuevas cargas impositivas sobre los premios de juegos de azar de acuerdo con su valor, se elevan los impuestos para los vaporizadores y cigarrillos electrónicos, y se aplica un recargo de diez dólares al precio de los billetes aéreos.
El proyecto, elaborado por el MHE, no modifica el Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) –ni su tarifa ni su base–, no altera la mayoría de los impuestos selectivos actuales sobre combustibles, bebidas alcohólicas, cigarrillos y telecomunicaciones, y excluye a las micro, pequeñas y medianas empresas de nuevas cargas tributarias. Al contrario, suprime el pago de anticipos a las microempresas y redefine la obligación de las pequeñas empresas, entre otros beneficios. Asimismo, eleva en un 15% el tope salarial exento del pago de impuestos sobre la renta para los asalariados, pasando de RD$34,685 a RD$39,900, e introduce un aumento en la deducción de gastos educativos, además de eliminar impuestos anticuados.