Marco Rubio advierte sobre el peligro global del control iraní en el Estrecho de Ormuz

Internacionales
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, expresó su preocupación de que la intención de Irán de controlar y cobrar tarifas en el Estrecho de Ormuz podría desestabilizar la economía global y sentar un precedente peligroso. Esta situación podría replicarse en otras rutas marítimas estratégicas del mundo, incluyendo la región del Sudeste Asiático. Las declaraciones se dieron en la reunión anual de ministros de Exteriores de la ASEAN, donde también se abordaron temas de seguridad energética y tensiones regionales.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, alertó este miércoles que la aspiración de Irán de ejercer control y aplicar gravámenes en el Estrecho de Ormuz representaría un riesgo para la economía mundial y sentaría un modelo que podría replicarse en otras zonas estratégicas del planeta. Durante su intervención en el encuentro anual de ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), celebrado en Manila, Rubio afirmó que Washington mantiene su compromiso con el bloque regional, a pesar de la atención que acapara el conflicto en Oriente Medio.

“Si establecemos un precedente en Oriente Medio donde una nación soberana puede decidir controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, en caso de impago, atacar embarcaciones, habremos creado un modelo extremadamente arriesgado que se extenderá a otras partes del mundo, incluyendo esta región”, manifestó.

El máximo representante de la diplomacia estadounidense también reiteró que Irán ha incumplido los compromisos adquiridos en el fallido acuerdo nuclear y reveló que Teherán ha contactado a Estados Unidos, tanto de manera directa como indirecta, para buscar una solución a sus diferencias. Sin embargo, evitó especificar si Washington considera retomar las negociaciones.

La guerra en Oriente Medio dominó gran parte de la agenda de la reunión de la ASEAN, donde diversas naciones manifestaron inquietud por sus repercusiones en la estabilidad económica y el suministro energético. La ministra de Asuntos Exteriores de Australia, Penny Wong, solicitó el cese de las hostilidades y la reapertura del Estrecho de Ormuz.

“Deseamos que esta guerra termine. Anhelamos un alto el fuego. Queremos ver negociaciones y que el estrecho se abra”, declaró. Wong añadió que la inestabilidad de los mercados energéticos ya tiene efectos directos en la población. “Las personas están siendo afectadas por lo que sucede y ha sucedido en los mercados energéticos globales, y el impacto en ellas ha sido directo y personal”, sostuvo.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el Sudeste Asiático depende en gran medida de la importación de combustibles fósiles de Oriente Medio, por lo que el conflicto con Irán representa una “seria advertencia” para la seguridad energética de la región. La AIE estima que los mercados asiáticos recibieron en 2025 aproximadamente el 80 % del petróleo crudo y cerca del 90 % del gas natural licuado (GNL) transportados a través del Estrecho de Ormuz.

Al margen de la cumbre, Rubio participó en una reunión de la alianza Quad, compuesta por Estados Unidos, Australia, India y Japón, donde los cancilleres reafirmaron su compromiso de fortalecer la seguridad marítima y la colaboración regional frente al aumento de la influencia de China en el Indo-Pacífico. Durante el encuentro, el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, expresó su rechazo a cualquier intento de modificar por la fuerza el estado actual en los mares de China Meridional y de China Oriental, escenario de crecientes tensiones territoriales con Beijing.

La ministra australiana Penny Wong coincidió en que existen “preocupaciones genuinas” por comportamientos que calificó de desestabilizadores y arriesgados. Las disputas marítimas entre China y varios países del Sudeste Asiático también ocuparon un lugar central en la reunión de la ASEAN. Los ministros del bloque resaltaron los avances en las negociaciones de un futuro pacto de no agresión con Beijing, con el objetivo de reducir el riesgo de un conflicto en el mar de China Meridional.

Sin embargo, un nuevo incidente ocurrido el lunes entre fuerzas chinas y filipinas en un banco de arena en disputa reavivó las tensiones y llevó al presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., a convocar al embajador chino en Manila. En un borrador de declaración conjunta, los ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN reiteraron la necesidad de fortalecer la confianza mutua, actuar con moderación y evitar acciones que agraven las disputas territoriales o pongan en riesgo la paz y la estabilidad regional.

En el marco de la cumbre, Rubio mantuvo reuniones bilaterales con el ministro de Asuntos Exteriores de India, Subrahmanyam Jaishankar, con quien abordó el conflicto en Irán, asuntos regionales y las negociaciones de un acuerdo comercial para reducir los aranceles estadounidenses sobre productos indios. Asimismo, se reunió por separado con el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi. Por su parte, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, confirmó que sostendrá un encuentro con Rubio este jueves en Manila.