EE. UU. declara control sobre brote de ciclosporiasis, mientras México discrepa sobre su origen

Internacionales
El Gobierno de Estados Unidos ha comunicado que el brote de ciclosporiasis que afectó a miles de personas se encuentra bajo control, aunque la investigación sobre su procedencia sigue generando desacuerdos entre las autoridades de ambos países. La controversia se centra en la posible relación con la lechuga iceberg procesada por Taylor Farms en México, reavivando el debate sobre la eficacia de los sistemas de vigilancia epidemiológica y la respuesta a enfermedades alimentarias.

El Gobierno estadounidense ha confirmado que el brote de ciclosporiasis, que ha impactado a miles de individuos, está bajo control. Sin embargo, las pesquisas acerca de su origen continúan, revelando discrepancias entre las autoridades de Estados Unidos y México. El secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., declaró que la situación está estabilizada, mientras persiste la discusión sobre si el brote está vinculado a lechuga iceberg procesada por Taylor Farms en una instalación ubicada en el centro de México. Esta emergencia de salud ha impulsado nuevamente el debate sobre la efectividad de los sistemas de monitoreo epidemiológico y los protocolos de acción ante enfermedades transmitidas por alimentos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) sostiene que la evidencia epidemiológica sugiere que la planta de Taylor Farms en México es la principal fuente del brote. El comisionado de la FDA, Kyle Diamantas, indicó en una entrevista que los datos recabados hasta ahora apoyan esta hipótesis y mantienen a la compañía como el foco central de la investigación. Por otro lado, el secretario de Salud de México, David Kershenobich, afirmó que las indagaciones realizadas por las autoridades mexicanas no hallaron pruebas que conecten la planta procesadora con los contagios. Según un medio de noticias, rastrear la procedencia de la ciclospora es un desafío para los investigadores, dado que los síntomas pueden manifestarse semanas después de consumir el alimento contaminado, momento en el que el producto ya no está disponible para análisis. Uno de los estados más afectados es Michigan, donde el Departamento de Salud y Servicios Humanos reportó 6,571 casos confirmados. Las autoridades estatales señalaron que aún no descartan que otros productos, proveedores o cultivos estén relacionados con el brote.

Frente a la investigación, Taylor Farms anunció el retiro voluntario de toda la lechuga iceberg cultivada y procesada en su planta del centro de México, y suspendió temporalmente el suministro de este producto desde esa región durante el resto de la temporada. La lechuga fue distribuida a restaurantes Taco Bell en Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental, además de algunas tiendas Walmart bajo la marca Marketside. Semanas atrás, la FDA informó que una muestra tomada en la planta había resultado positiva para ciclospora. No obstante, tras análisis adicionales, la agencia confirmó que el resultado correspondía a un falso positivo. La FDA explicó a un medio de noticias que decidió comunicar inicialmente el hallazgo debido a su posible impacto en la salud pública, aunque posteriormente los análisis descartaron la presencia del parásito. Mientras tanto, la investigación se expandió para evaluar otras posibles fuentes de contaminación, como el agua utilizada para riego, el suelo y el personal agrícola que trabajó en los cultivos.

El brote también ha generado cuestionamientos sobre la capacidad del sistema de vigilancia epidemiológica en Estados Unidos. Hace un año, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) suspendieron el monitoreo activo de la ciclosporiasis en diez estados después de modificar el alcance del programa FoodNet, encargado de vigilar enfermedades transmitidas por alimentos. Ante las críticas, Kennedy Jr. aseguró que no se han reducido los programas de vigilancia sanitaria, aunque reconoció cambios en FoodNet al considerar que algunas funciones eran redundantes. A pesar de ello, varios departamentos estatales de salud consultados por un medio de noticias confirmaron que continúan notificando los casos detectados por laboratorios y autoridades locales. La directora del Instituto de Seguridad Alimentaria y Seguridad Nutricional de la Universidad George Washington, Barbara Kowalcyk, advirtió que una vigilancia menos activa puede dificultar la identificación del origen de los brotes y el seguimiento de las tendencias epidemiológicas. “Lo que hemos hecho es quitar piezas del rompecabezas, y eso va a dificultar que determinemos la causa de este brote”, afirmó la especialista. Aunque Taylor Farms retiró sus productos y las autoridades mantienen el seguimiento epidemiológico, la investigación continúa abierta. La cooperación entre Estados Unidos y México será determinante para establecer el origen del brote y reforzar las medidas de prevención frente a futuras enfermedades transmitidas por alimentos.