El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca con medidas de seguridad incrementadas. Este evento, que se celebra en una nueva ubicación, retoma la tradición después de que una tentativa de ataque obligara a su cancelación en abril, destacando la importancia de la seguridad en reuniones de alto perfil.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, participará este viernes en la más reciente edición de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El evento se llevará a cabo con un dispositivo de protección reforzado, luego del intento de homicidio que forzó la suspensión de la gala en el mes de abril.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA, por sus siglas en inglés), entidad organizadora del encuentro, comunicó que la ceremonia tendrá lugar en el Hotel Waldorf Astoria, en Washington. Esta nueva sede reemplaza al tradicional Hotel Washington Hilton.
Cambian la sede por razones de seguridad
La determinación obedece al suceso ocurrido el 26 de abril pasado, cuando Cole Allen, de 31 años, intentó ingresar armado al salón donde se realizaba la cena. A este evento asistían aproximadamente 2,000 personas, incluyendo a Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y otras figuras importantes.
La acción del sospechoso resultó en un intercambio de disparos con los agentes de seguridad. Aunque no se reportaron heridos, el mandatario fue evacuado del sitio y, posteriormente, ofreció una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde manifestó su deseo de que el evento se reanudara lo antes posible.
Acusado enfrenta cargos por intento de asesinato
Según las autoridades, Allen había dejado constancia escrita de que su objetivo eran miembros de la Administración de Trump. El individuo enfrenta cargos por intento de asesinato del presidente, un delito que puede implicar cadena perpetua, además de dos acusaciones relacionadas con el uso de armamento y otra por agredir a un oficial.
Las investigaciones también revelaron que el sospechoso había alquilado una habitación en el hotel donde se celebraba la gala, lo que le permitió permanecer dentro del edificio y eludir parte de los controles de seguridad. Esta situación motivó la revisión del protocolo para la nueva edición del evento.