El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha determinado que Barranquilla, la principal urbe del Caribe colombiano, servirá como sede alterna del Gobierno. Esta decisión busca desafiar el centralismo histórico del país y otorgar mayor relevancia a las regiones. La iniciativa es vista como una señal de acercamiento político y una oportunidad de desarrollo para la región, a pesar de los desafíos logísticos que implica.
La ciudad de Barranquilla, la metrópoli más destacada del Caribe colombiano, reconocida por su célebre carnaval y por ser el lugar de nacimiento de figuras como Shakira y Sofía Vergara, experimentará un ascenso en el panorama político nacional al convertirse en sede gubernamental secundaria. Esta determinación proviene del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien asumirá su mandato el 7 de agosto.
Durante su campaña electoral, De la Espriella se comprometió a modificar la perspectiva centralista que ha caracterizado a las instituciones colombianas desde la independencia, donde el núcleo del poder siempre ha residido en Bogotá. Su objetivo es conferir mayor autonomía a las distintas regiones, un compromiso que ha reafirmado mediante las primeras acciones de su futuro gobierno.
"No voy a defender la concentración de poder; por el contrario, abogaré por la descentralización. Por ello, gobernaré desde las provincias, junto a ustedes. Además, uno de nuestros primeros proyectos legislativos será el reconocimiento de Barranquilla como la capital secundaria de Colombia", declaró De la Espriella recientemente en Montería, la capital del departamento caribeño de Córdoba.
La propuesta de descentralización del futuro mandatario abarcará también a otras importantes ciudades capitales como Medellín (Antioquia), en el noroeste, y Cali (Valle del Cauca), en el suroeste. Sin embargo, Barranquilla, capital del Atlántico, ya ostenta una significancia superior.
Conocida como 'La puerta de oro de Colombia' debido a que por su puerto ingresó el progreso al país a finales del siglo XIX y principios del XX, principalmente gracias a inmigrantes alemanes y libaneses, Barranquilla es hoy un relevante polo comercial e industrial en el norte de Colombia, y está comenzando a consolidarse también como destino turístico.
El historiador y académico Diógenes Rosero comentó que la decisión de De la Espriella "constituye una clara señal del Gobierno hacia la búsqueda de una gobernabilidad regional, en términos de proximidad con los territorios, pero también con los grupos políticos, especialmente aquellos que formaron parte de su base electoral durante la campaña".
"Esto contrasta con la complicada relación que mantuvo el gobierno actual con las regiones y con los actores políticos de diversas partes del país", añadió Rosero, quien es profesor en la Universidad del Atlántico.
Rosero considera que la iniciativa del presidente electo representa "una oportunidad para la región", siempre y cuando se traduzca en un gobierno que integre a distintos sectores políticos y sociales, e impulse proyectos estratégicos. Entre estos proyectos se incluyen la revitalización del río Magdalena, que desemboca en la ciudad; la independencia energética y la conectividad regional.
"Sin duda, implica un desafío logístico y metodológico que probablemente tendrá repercusiones en las próximas elecciones locales y regionales", afirmó el catedrático.
La trascendencia de Barranquilla como centro de poder alternativo también se explica por los fuertes lazos personales y políticos que De la Espriella mantiene con líderes de la región. Entre ellos destaca el grupo encabezado por la familia Char, una de las más influyentes del Caribe colombiano durante más de dos décadas.
Estos vínculos comenzaron a manifestarse en la conformación del futuro gabinete ministerial, con el nombramiento de la exgobernadora del Atlántico y exalcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera, como ministra de Transporte, y del exsenador Mauricio Gómez Amín como ministro de Comercio, Industria y Turismo.
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, expresó en sus plataformas digitales que estas designaciones les "llenan de satisfacción" porque se trata de barranquilleros con "capacidades técnicas para ejecutar y llevar a este país a un nivel superior".
Desde su victoria en la segunda vuelta electoral, el 21 de junio, De la Espriella, quien se crió en Montería y reside en Barranquilla, donde tiene su domicilio y una de las sedes de su firma de abogados, ha utilizado esta ciudad como base para organizar su equipo de gobierno y para sostener reuniones con sus futuros ministros, una práctica que anteriormente solo se realizaba en Bogotá.
En Barranquilla, también ha recibido a representantes del Gobierno de Estados Unidos, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al embajador de Japón en Colombia, Shimizu Toru. En contraste, durante el mes transcurrido desde su elección, solo visitó Bogotá el día que recibió la credencial como presidente electo.
Para albergar la sede presidencial secundaria, la Alcaldía de Barranquilla ofreció la antigua Casa de la Aduana, un inmueble patrimonial restaurado donde se recibían las mercancías que llegaban por mar y luego se enviaban al interior del país por el río Magdalena. Sin embargo, esa opción fue descartada por razones de ubicación y seguridad.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, considera que la sede presidencial podría ubicarse en la Segunda Brigada del Ejército, que actualmente se encuentra en obras para adaptar el edificio. Aseguró que ofrecerán al próximo presidente "una infraestructura moderna, segura y tecnológicamente equipada" para que pueda despachar desde este rincón del Caribe.