Los graves incendios que afectan a Madrid y Ávila se gestionan ahora como un único evento, con pronósticos complejos debido a la incertidumbre del viento. Esta situación ha llevado a la evacuación y confinamiento de aproximadamente 88.000 individuos, mientras los equipos de extinción trabajan arduamente para contener las llamas y proteger a la población.
Los equipos de emergencia continúan concentrados en los serios incendios de Madrid y Ávila, que ahora se manejan como un solo foco, con una perspectiva "complicada" debido a la variabilidad del viento; simultáneamente, hay otros puntos activos en León, Teruel y Córdoba. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que estos siniestros comenzarán a tratarse de forma conjunta y se unificará el mando de la operación de emergencia a partir de ahora.
Sánchez, quien también estuvo presente en la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias, manifestó que la situación "sigue siendo compleja" por la imprevisibilidad de la dirección e intensidad de las corrientes de aire, aunque confía en que este fin de semana podría presentarse "una oportunidad" para combatir este "gravísimo" incendio. En lo que va de 2026, ya se han quemado 130.000 hectáreas por los fuegos, según Sánchez, quien reiteró la necesidad de lograr un acuerdo de Estado frente a la emergencia climática.
Hasta la fecha, ya se han calcinado entre 13.000 y 15.000 hectáreas en la provincia de Ávila y cerca de 10.000 en la comunidad madrileña, conforme a datos proporcionados hoy a primera hora por el Ministerio del Interior, si bien la Comunidad de Madrid eleva la extensión afectada a unas 12.000 hectáreas. "Nuestra prioridad, nuestro pensamiento, nuestro objetivo reside en salvaguardar las vidas de los ciudadanos, proteger los núcleos habitacionales y finalmente luchar contra los incendios", afirmó Sánchez, quien enfatizó que la situación "sigue siendo compleja" por la incertidumbre de la dirección e intensidad de los vientos y la posibilidad de tormentas secas.
Por su parte, el general jefe de la Unidad Militar de Emergencias, Francisco Javier Marcos, explicó que la decisión de unificar el mando fue suya y la tomó para gestionar estos fuegos de manera coordinada y "ganar tiempo", al tiempo que indicó que "previsiblemente" se desalojará la zona de San Martín de Valdeiglesias. Los incendios en la provincia de Ávila y Madrid han provocado el desalojo de 59.488 personas y el confinamiento de otros 28.262 ciudadanos, lo que equivale a un total de 88.500 individuos afectados por estos siniestros, confirmaron fuentes del Ministerio de Interior.
El número de personas impactadas en la Comunidad de Madrid asciende a 50.620, entre los 21.132 confinados y los 29.488 evacuados, mientras que en Ávila los desalojados suman unos 30.000 habitantes y los confinados se sitúan en los 8.000. La cifra total, cercana a 87.750 personas, es comparable a toda la ciudad de Toledo (con 87.216 habitantes) y demuestra la severidad de estos incendios, que ya han arrasado más de 20.000 hectáreas.
Hasta la fecha, ya se han quemado entre 13.000 y 15.000 hectáreas en la provincia de Ávila y cerca de 10.000 en la comunidad madrileña, según datos proporcionados hoy a primera hora por el Ministerio del Interior, si bien la Comunidad de Madrid eleva la superficie afectada a unas 12.000 hectáreas. Por el momento, los municipios impactados en Ávila son Piedralaves (con 2.200 habitantes censados), La Adrada (2.800), Casillas (1.380), Sotillo (5.000), Santa María del Tietar (unos 1.000), Navahondilla (con unos 400), Burgohondo (1.269), El Hoyo de Pinares (2.180), Villanueva de Ávila (202), El Tiemblo (4.582), Cebreros (3.350) y Navaluenga (2.135), conforme a datos del Ministerio del Interior.
En Madrid, los municipios afectados son Robledo de Chavela (5.000 habitantes censados), Fresnedillas de la Oliva (2.000), Chapinería (2.700), Navas del Rey (3.400), Colmenar del Arroyo (2.044), Villa del Prado (7.750), San Martín de Valdeiglesias (9.300), Pelayos de la Presa (3.195), Cenicientos (2.150), Aldea del Fresno (3.500), Cadalso de los Vidrios (3.370), Rozas de Puerto Real (580), Navalagamella (3.170) y Zarzalejo (unos 2.000).
Tras el último aviso EsAlert emitido por Protección Civil, se ha ordenado el confinamiento del municipio de Valdemaqueda, que cuenta con 870 habitantes censados, así como San Martín de Valdeiglesias, que ya fue desalojado el pasado jueves. El Gobierno de España ha desplegado en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila a 1.201 efectivos y 400 medios terrestres de la UME, más de 1.100 agentes de la Guardia Civil y Protección Civil y más de 20 medios aéreos para combatir los incendios, además de 220 agentes de la Policía Nacional y 110 efectivos de Protección Civil.
A las 14.00 horas, las carreteras cortadas por los incendios en ambas provincias son diez en Ávila y otras siete en Madrid, mientras que los fuegos de Teruel y La Mierla (Guadalajara) todavía mantienen tres tramos afectados en Teruel y cuatro en la provincia castellano-manchega. Ante la cercanía del incendio, el Ayuntamiento de Talavera de la Reina (Toledo) ha puesto los pabellones municipales a disposición de las personas desalojadas por el fuego, que ya ha llegado al Valle del Tiétar.
Las labores del gran operativo desplegado a raíz del incendio que ya ha quemado entre 13.000 y 15.000 hectáreas en la provincia de Ávila se enfocan en prevenir la expansión del fuego hacia el Alto Tiétar, de donde han sido evacuadas 30.000 personas de siete municipios, y en evitar que converja con el de Madrid. Estos objetivos, sin descuidar el resto del extenso perímetro de este fuego, fueron explicados a los periodistas, desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Navaluenga (Ávila), por el director técnico de la operación de extinción, el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Pablo Samaniego.
Junto a él estuvieron el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, y el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quienes resaltaron la importancia de la decisión anticipada de desalojar siete localidades del Alto Tiétar, de modo que la salida de muchas personas que poseen allí su segunda residencia pudiera ser "escalonada". De esta manera, según Sen, más del 90 por ciento de los residentes de estos municipios ya han abandonado esta zona en la que el operativo concentra una parte significativa de sus esfuerzos, junto a la porción del fuego más próxima a la Comunidad de Madrid.
En este sentido, Samaniego comentó que, si bien existe una dirección unificada en el caso de estos dos grandes incendios, "físicamente todavía hay cierta distancia" entre ambos, de ahí que las tareas busquen impedir que "esa unión física se produzca". Respecto al incendio de Ávila, y tras sobrevolar la zona junto con Ángel Sánchez Martín, director general de Incendios de la Junta de Castilla y León, el director técnico del operativo de extinción detalló que se trata de un incendio "con unas dimensiones muy elevadas".
Al respecto, señaló que gracias a los trabajos realizados durante la noche anterior "se está conteniendo en algunas áreas", mientras que en otras, "impulsado" principalmente por el viento, aún existen "zonas activas que se están reproduciendo", en las que se está trabajando y tomando decisiones como las evacuaciones. En el caso del sur, al que las llamas han pasado desde el norte empujadas por el viento, el fuego afecta a "una zona muy amplia en la que se están reubicando muchas unidades", con la esperanza de que los trabajos resulten "efectivos" para "poder contenerlo", mientras que en el resto del perímetro "hay algún punto en el que también está activo".
Con el despliegue de más recursos en la zona sur, el propósito consiste en "evitar que el Alto Tiétar sufra las consecuencias de que adquiera con mucha capacidad calorífica esa zona y el incendio se propague". "Trabajamos para evitar ese impacto", comentó el teniente coronel de la UME, antes de subrayar que, aunque el incendio de la Comunidad de Madrid está cerca del de Ávila, todavía no se han unido. En este caso, Pablo Samaniego apuntó que los fuegos de ambos territorios "se están afectando uno a otro por convecciones y las condiciones meteorológicas".
Respecto a las previsiones meteorológicas de las próximas horas, Samaniego indicó que son "las que marcarán el ritmo", considerando lo "difícil" que, a su juicio, resulta elaborarlas; eso sí, siempre "supeditadas a que el viento alcance sus puntos máximos en las primeras horas de la tarde". Como síntesis, Samaniego centró una parte de los trabajos en "evitar el impacto" de las llamas en el Alto Tiétar y en impedir que el incendio de Ávila se una con el de Madrid, al tiempo que se actúa en el resto del perímetro afectado por el fuego.