El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reafirmado sus alegaciones de un presunto fraude en las recientes elecciones presidenciales, poniendo en duda la integridad del sistema electoral. Además, el mandatario expresó su preocupación de que la inminente administración del presidente electo, Abelardo de la Espriella, pueda conducir a una escalada de tensiones y un posible conflicto civil en el país.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, reafirmó este lunes sus acusaciones de una supuesta irregularidad en las votaciones presidenciales de este año. Él puso en tela de juicio la transparencia del proceso comicial y alertó que la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella podría desembocar en una contienda interna. “Nos encontramos ante una manipulación y un inconveniente institucional, sin duda, profundo, que es la asunción del presidente ilegítimo”, manifestó Petro en una aparición ante los medios desde la Casa de Nariño, sede del Gobierno colombiano.
El líder, quien no ha reconocido los resultados de los comicios, señaló a la Registraduría Nacional del Estado Civil de suprimir el llamado “candado hash”, un sistema criptográfico diseñado para resguardar la validez de los documentos de escrutinio elaborados por los jurados electorales. La entidad electoral desestimó estas aseveraciones.
Según Petro, en la segunda ronda presidencial llevada a cabo en junio, se produjo una “irregularidad electoral algorítmica, sistemática y sobre un gran volumen de sufragios”, la cual, aseguró, habría sido perpetrada desde el extranjero en detrimento del aspirante de izquierda Iván Cepeda. En un comunicado distribuido por la Presidencia de Colombia, el Gobierno sostuvo que uno de los principales problemas detectados fue la falta de claridad en el manejo de los datos del escrutinio. Asimismo, indicó que, una vez concluida la votación, el sistema electoral empleado en procesos anteriores habría sido alterado.
Durante su declaración, Petro también denunció una presunta intervención foránea en el proceso electoral y volvió a cuestionar el apoyo manifestado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a De la Espriella. El mandatario aseveró que el presidente electo pretende extraditarlo a Estados Unidos mediante imputaciones falsas y afirmó que “capitales y compañías extranjeras con la habilidad de modificar algoritmos” habrían participado en las elecciones.
De igual forma, advirtió que el panorama político podría generar una confrontación interna. “Está muy claro lo que podría ser una guerra civil en Colombia”, expresó Petro mientras mostraba a la prensa su retrato oficial, que será exhibido en la Casa de Nariño junto a los de los demás jefes de Estado. Por su parte, facciones de la oposición han expresado inquietud por un posible brote de manifestaciones similares a las registradas durante la administración del expresidente Iván Duque, entre 2019 y 2021, que dejaron decenas de víctimas.
De la Espriella, quien llegó a la Presidencia sin experiencia política previa, ha prometido impulsar la inversión privada, reducir el tamaño del Estado en un 40 % y endurecer la lucha contra las guerrillas y los cárteles del narcotráfico, en medio del recrudecimiento de la violencia tras los intentos fallidos de negociación promovidos por el Gobierno de Petro.