Hospital Pediátrico en el Norte de Gaza al Borde del Cierre por Falta Crítica de Electricidad

Internacionales
El único hospital pediátrico en funcionamiento en el norte de la Franja de Gaza ha emitido una alerta inminente sobre su posible cierre. La escasez de electricidad, debido a la interrupción del suministro de combustible para sus generadores, amenaza con paralizar servicios vitales y pone en grave riesgo la vida de los pacientes, especialmente de los bebés en incubadoras. La situación es crítica y podría colapsar en cuestión de horas.

El único centro hospitalario dedicado a la infancia que sigue operativo en la zona norte de la Franja de Gaza ha emitido una advertencia: podría dejar de funcionar en pocas horas. Esta situación se debe a la ausencia de energía eléctrica y a la restricción en la entrada del combustible necesario para mantener activos sus generadores. Esta circunstancia pone en peligro la vida de los recién nacidos que dependen de incubadoras y amenaza con la suspensión de servicios esenciales en el Hospital Benéfico Amigos de los Pacientes, situado en la ciudad de Gaza.

“Nos enfrentamos a un problema extremadamente grave y urgente, y no se trata de carencia de medicamentos, de personal médico o de equipamiento. Estamos hablando de algo fundamental: la electricidad”, manifestó a EFE el doctor Samer Lubad, pediatra a cargo de la unidad de cuidados intensivos neonatales. La última vez que el hospital recibió combustible de la Organización Mundial de la Salud fue hace dos meses. Sin embargo, los motores de los generadores requieren un cambio de aceite cada quince días para prevenir averías.

Lubad señaló que la falta de energía ha obligado al hospital a dar de alta prematuramente a bebés que no presentan un estado crítico, con el propósito de disminuir el consumo eléctrico y así reservar los recursos disponibles para los pacientes más vulnerables. Wafaa Nasr Atia Hajah, una madre palestina de siete hijos, compartió que su hija, hospitalizada desde hace cinco días, estuvo a punto de fallecer el domingo tras sufrir una bronquitis. Según su relato, durante un corte de luz, no fue posible conectar el nebulizador que la niña necesitaba para respirar.

El hospital ha denunciado que las autoridades israelíes han mantenido bloqueada la entrada de combustible a Gaza durante varios meses. Israel incluye este producto en una clasificación de bienes considerados de doble uso, tanto civil como militar. La ausencia de lubricantes también ha mermado la capacidad operativa del centro. En el mercado local, un envase de aceite para motores puede costar más de mil dólares, un precio inalcanzable para la mayoría de las instituciones sanitarias.

Ahmed Ishhada, director administrativo del hospital, informó que uno de los generadores está inactivo por falta de aceite. Además, en los últimos cinco días, el centro ha tenido que desconectar los equipos durante aproximadamente diez horas diarias. En esos periodos, áreas como el laboratorio, radiología, admisión y urgencias dejan de funcionar. Ante la falta de iluminación, las madres, acompañantes y el personal sanitario utilizan las linternas de sus teléfonos móviles para moverse dentro del hospital.