HRW Acusa a Israel de Crimen de Guerra por Ataque a Periodistas en Líbano

Internacionales
Human Rights Watch (HRW) ha denunciado al ejército israelí por lo que considera un presunto crimen de guerra, tras un ataque en el sur del Líbano que resultó en la muerte de la periodista Amal Khalil y heridas graves a la camarógrafa Zainab Faraj. La organización sostiene que las fuerzas israelíes conocían la condición civil de las mujeres y, a pesar de ello, atacaron el edificio donde se resguardaban, lo que plantea serias interrogantes sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario.

Human Rights Watch (HRW) emitió una acusación este jueves, señalando al Ejército israelí por la comisión de un aparente crimen de guerra. El incidente ocurrió durante un asalto que resultó en la muerte de la reportera Amal Khalil y dejó seriamente herida a la camarógrafa Zainab Faraj, en la región meridional del Líbano. Este evento tuvo lugar el 22 de abril de 2026 en la localidad de Al Tiri, ubicada en el distrito de Bint Jbeil. Conforme a las declaraciones de la organización, la evidencia sugiere que las fuerzas israelíes estaban al tanto, o debieron haber estadolo, de que ambas mujeres eran civiles y, aun así, arremetieron contra la edificación donde se habían refugiado. Khalil, corresponsal del diario libanés Al Akhbar, y Faraj, una periodista independiente que se desempeñaba como camarógrafa, abandonaron su vehículo tras un bombardeo que impactó un automóvil que circulaba delante de ellas.

Las periodistas buscaron amparo cerca de una construcción. Alrededor de las 3:00 de la tarde, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) comunicó al Ejército israelí una petición de la Cruz Roja para acceder a la zona y rescatar a las profesionales de la información. A pesar de esta notificación, drones israelíes habrían monitoreado el sitio y, aproximadamente una hora y media después, la aviación atacó el edificio donde se hallaban, según la investigación efectuada por HRW. “El Ejército israelí sostiene que no agrede a periodistas, pero los sucesos y las pruebas demuestran que lo ha hecho reiteradamente”, afirmó Ramzi Kaiss, investigador de HRW para el Líbano.

La organización también imputó a las fuerzas israelíes el entorpecimiento de las labores de salvamento, mediante el lanzamiento de una granada aturdidora desde un dron. Este ataque obligó a los paramédicos de la Cruz Roja libanesa a retirarse temporalmente, sin poder rescatar a Khalil. Testigos también reportaron disparos durante la evacuación. HRW analizó fotografías que revelaban perforaciones en una de las ambulancias, aparentemente ocasionadas por armas ligeras, aunque no fue posible determinar el instante exacto ni la ubicación desde la cual se efectuaron los disparos.

Un informe médico indicó que Khalil falleció aproximadamente a las 7:00 de la noche debido a un paro cardíaco, después de sufrir una herida en la cabeza que le provocó una hemorragia severa. De acuerdo con la cronología elaborada por HRW, la periodista posiblemente seguía con vida cuando los paramédicos tuvieron que abandonar el lugar. Para la elaboración del informe, la organización entrevistó a ocho personas, incluyendo a Faraj y a miembros de los equipos de emergencia. Asimismo, examinó videos, fotografías, imágenes satelitales, registros de llamadas y documentos médicos.

El Ejército israelí respondió que Khalil pereció durante una operación en la que fueron neutralizados dos presuntos integrantes del brazo militar de Hezbolá. También aseguró que no ataca deliberadamente a periodistas y que el incidente fue remitido a un mecanismo interno para llevar a cabo una evaluación exhaustiva. No obstante, HRW señaló que las autoridades israelíes no proporcionaron detalles sobre las pruebas utilizadas para determinar que los dos hombres eran objetivos militares legítimos. La organización recordó que los periodistas y el personal sanitario son considerados civiles y están amparados por el derecho internacional humanitario, a menos que participen directamente en las hostilidades.

HRW solicitó a otros países la suspensión de la venta de armamento a Israel, la aplicación de sanciones contra los responsables y la presión para que se investiguen los ataques. También urgió al Gobierno libanés a aceptar la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI). El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) aseveró que Israel fue responsable de dos tercios de las muertes de trabajadores de la prensa registradas tanto en 2024 como en 2025.