Tras un devastador terremoto de 7,4 grados, el gobierno colombiano ha enviado mil efectivos militares a Cali con el objetivo de reforzar la seguridad y prevenir saqueos. La medida se implementa mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes y atendiendo a los numerosos heridos, en una ciudad que enfrenta graves daños en su infraestructura y miles de viviendas afectadas.
El Gobierno de Colombia ha dispuesto la presencia de mil efectivos militares en cuarenta puntos estratégicos de Cali después del sismo de 7,4 grados que afectó la ciudad el lunes 10 de agosto. Esta acción forma parte de una operación destinada a fortalecer la seguridad y evitar posibles actos de pillaje en medio de la emergencia. El despliegue de las fuerzas armadas se incrementó con la llegada de cuatrocientos soldados adicionales, enviados tras una reunión entre el presidente Abelardo De La Espriella y el alcalde de Cali, Alejandro Eder. Los militares permanecerán en las calles mientras los organismos de socorro concentran sus esfuerzos en las áreas dañadas y en la búsqueda de individuos atrapados y extraviados.
La situación de emergencia ha dejado, hasta la mañana de este martes, un saldo de 95 personas fallecidas, 949 heridas, 239 atrapadas y 86 rescatadas, según datos del puesto de mando unificado. Adicionalmente, 56 edificaciones se derrumbaron y otras 93 presentan afectaciones estructurales. A estas cifras se suman aproximadamente 5,000 residencias deterioradas o destruidas, tres hospitales colapsados y otros 18 con daños, así como 39 centros educativos afectados y limitaciones en las operaciones del aeropuerto de Cali.
Mientras los militares refuerzan la seguridad, 1,345 rescatistas laboran en diversos puntos de la ciudad con el apoyo del Ejército, la Armada, Ponalsar y equipos especializados provenientes de otras urbes colombianas. Una de las principales inquietudes de las autoridades es la localización de 188 individuos reportados como desaparecidos, mientras prosiguen las tareas para encontrar sobrevivientes entre los escombros. En todo el departamento del Valle del Cauca, las autoridades han registrado 120 fallecimientos relacionados con el movimiento telúrico. El epicentro del sismo se localizó en San José del Palmar, Chocó.
El Gobierno colombiano también anunció medidas de asistencia para las familias damnificadas, incluyendo apoyos económicos para facilitar su reubicación temporal, además de suministro de agua, generadores eléctricos y carpas, mientras se inicia la evaluación de los daños y las necesidades para la subsiguiente reconstrucción.