El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha entregado a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, y a otros organismos de control, el 'Libro de la Verdad', un compendio que documenta 82 presuntos casos de corrupción durante el mandato de su predecesor, Gustavo Petro. Este acto se llevó a cabo en Bogotá, en el marco del Día Nacional de la Lucha contra la Corrupción, con la expectativa de que se tomen las acciones legales pertinentes.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, entregó a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, y a otras instituciones de vigilancia, el 'Libro de la Verdad'. Este volumen contiene una serie de denuncias sobre supuestas prácticas corruptas durante el periodo de gobierno de su antecesor, Gustavo Petro (2022-2026). "Formalmente pongo en sus manos el Libro Blanco, con la expectativa de que actuarán conforme a la ley", manifestó De la Espriella en un evento en Bogotá, durante la conmemoración del Día Nacional de la Lucha contra la Corrupción.
La información fue recopilada durante las reuniones del fallido intento de transición gubernamental entre los equipos de De la Espriella y Petro, después de que ambos líderes decidieran no reunirse directamente al finalizar la gestión anterior y al comenzar la nueva administración. "Entregamos al país el Libro de la Verdad, con 82 situaciones documentadas durante el proceso de empalme (cambio de poder)", publicó en X el vicepresidente, José Manuel Restrepo, adjuntando fotografías del texto.
¿Qué incluye el libro presentado por De la Espriella?
El volumen consta de 135 páginas y registra 82 incidentes agrupados en expedientes relacionados con posibles irregularidades en entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el sistema de salud, empresas propiedad del Estado y programas de asistencia social. El documento también reúne datos sobre contratos, acuerdos administrativos y decisiones presupuestarias que, según el Gobierno, sugieren posibles patrones de corrupción.
En este contexto, De la Espriella subrayó que la presentación del libro "responde a una demanda ciudadana" de conocer el destino de los recursos públicos y determinar quiénes pudieron haber participado o beneficiarse de las anomalías señaladas en el informe.