Florida ha llevado a cabo 13 ejecuciones en lo que va del año, superando significativamente al resto de Estados Unidos, que suma siete. La última fue la de William Silvia, condenado por el asesinato de su esposa. Este número resalta la alta actividad del estado en la aplicación de la pena capital, incluso con dos ejecuciones en un solo día en julio.
Las autoridades en Florida ejecutaron a William Silvia, de 61 años, quien había sido sentenciado a muerte por el asesinato a tiros de su esposa en 2006. Con esta, el estado ha realizado trece ejecuciones en el presente año, una cifra que casi duplica las siete registradas en el resto de los Estados Unidos.
Silvia recibió una inyección letal aproximadamente a las 18:00 hora local (22:00 GMT) en la Prisión Estatal de Florida, situada en Raiford, al norte del estado, de acuerdo con la orden firmada por el gobernador republicano Ron DeSantis.
Este evento sucede días después de que Estados Unidos presenciara, el jueves pasado, tres ejecuciones en un solo día por primera vez desde 2010, cuando Oklahoma, Tennessee y Alabama aplicaron la pena capital mediante inyección letal a tres reos por tres asesinatos distintos.
No obstante, Florida se mantiene a la cabeza con trece ejecuciones en 2026, incluyendo dos el 28 de julio, lo que marcó la primera jornada con dos ajusticiamientos en el estado desde 1964. En el resto del país, se han contabilizado siete ejecuciones en lo que va del año, según datos del Death Penalty Information Center (DPIC).
DeSantis ha autorizado otras dos ejecuciones para septiembre.
En el caso de William Silvia, un jurado lo declaró culpable en 2008, en el condado de Seminole, al norte de Orlando, del asesinato en primer grado de su esposa, Patricia Silvia, de quien estaba separado, y del intento de asesinato de su suegra, Betty Woodward.
Según los registros judiciales, en 2006 Silvia adquirió una escopeta y se dirigió a la residencia de Woodward, donde la familia estaba realizando una barbacoa. Después de intentar reconciliarse con su esposa, regresó por el arma, disparó a Woodward y causó la muerte de Patricia.
La organización Floridanos por Alternativas a la Pena de Muerte (FADP) solicitó a DeSantis que conmutara la condena por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.