Noruega despidió al rey Harald V con un funeral de Estado en Oslo, un evento solemne que incluyó una procesión desde el Palacio Real hasta la Catedral. La jornada congregó a miles de ciudadanos y a destacadas figuras de la realeza y líderes internacionales, marcando el fin de un reinado de 35 años y el inicio de la era de Haakon VIII.
Noruega despidió este miércoles a su rey Harald V mediante un funeral de Estado en la capital, Oslo. Esta jornada estuvo caracterizada por una solemne procesión que partió del Palacio Real con destino a la Catedral de Oslo, contando con la asistencia de miembros de distintas casas reales y autoridades de diversas naciones.
El féretro del monarca partió del Palacio Real a las 12:00 hora local (10:00 GMT) y avanzó aproximadamente 1.2 kilómetros hasta la catedral. Fue acompañado por integrantes de la familia real noruega, invitados de la realeza, jefes de Estado y de Gobierno, así como representantes oficiales. El inicio de esta comitiva fue señalado por una salva de 21 cañonazos. La ceremonia religiosa comenzó a las 13:00 hora local en la Catedral de Oslo. Al comienzo del servicio, se observó un minuto de silencio en todo el país, acompañado por el repique de las campanas de las iglesias noruegas.
Desde las primeras horas de la mañana, miles de personas se congregaron en las calles de Oslo para seguir el recorrido del féretro y rendir tributo al monarca, quien falleció el 28 de agosto a los 89 años, tras 35 años en el trono. Más de 46.000 individuos acudieron los días previos a la capilla ardiente, instalada en el Palacio Real, para despedirse de Harald V. La multitud también se reunió a lo largo de la ruta de la procesión, mientras varias pantallas facilitaron el seguimiento de la ceremonia desde diversos puntos de la capital. El operativo de seguridad implementado para la jornada se considera uno de los más extensos en la historia reciente del país, debido a la presencia de numerosas autoridades y representantes de monarquías extranjeras.
El funeral congregó en Oslo a delegados de múltiples monarquías y gobiernos. Entre los asistentes se encontraban los reyes Felipe VI y Letizia y la reina Sofía de España, además de miembros de las casas reales de Suecia, Dinamarca, Países Bajos, Reino Unido y Japón, entre otros. También participó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. La asistencia internacional refleja los fuertes lazos de Harald V con otras familias reales europeas y con líderes extranjeros durante sus más de tres décadas como jefe de Estado.
Posterior a la ceremonia en la Catedral de Oslo, el féretro será trasladado en procesión hasta la iglesia del castillo de Akershus, donde se llevará a cabo una ceremonia privada para la familia y los invitados reales. Harald V será sepultado más tarde en la cripta real. El fallecimiento de Harald V inauguró una nueva etapa para la monarquía noruega. Su hijo, Haakon VIII, ascendió al trono tras su deceso y ahora lidera la Casa Real noruega junto a la reina Mette-Marit. La jornada de despedida de Harald marca el cierre de sus 35 años de reinado y la consolidación de una nueva fase de la monarquía. Al concluir las ceremonias, las banderas que permanecían a media asta volverán a izarse completamente, mientras las campanas de las iglesias noruegas repicarán durante una hora en señal de homenaje y en apoyo al nuevo rey, Haakon VIII.