El legendario 'vestido de la venganza' de la princesa Diana, una creación de Christina Stambolian, volverá a subasta después de casi tres décadas. Esta prenda, que marcó un momento crucial en la vida pública de Lady Di, será ofrecida por Sotheby's en Nueva York en 2026, con una estimación de entre 150.000 y 300.000 dólares. Su regreso al mercado representa una oportunidad única para adquirir una pieza con un profundo significado histórico y cultural.
Casi treinta años después de haber sido vendido por la propia princesa Diana, uno de sus atuendos más reconocidos regresará a una sala de subastas: el conocido como “vestido de la venganza”, una creación oscura de Christina Stambolian que quedó conectada para siempre a uno de los instantes más difundidos de la existencia de la entonces princesa de Gales. La vestimenta será puesta a la venta por Sotheby’s el 9 de diciembre de 2026 en Nueva York, con un valor estimado que oscila entre los US$150,000 y los US$300,000. Antes de llegar al mercado, la prenda se exhibirá en Londres, Hong Kong y Ginebra, además de Nueva York.
CNN rememoró esta semana la historia detrás de la prenda, considerada una de las vestimentas negras más identificables de las últimas décadas. La cadena resaltó que Diana lo lució en 1994, la misma noche en que su entonces esposo, el príncipe Carlos, admitió públicamente en televisión que había sido infiel.
Diana asistió el 29 de junio de 1994 a una cena organizada por Vanity Fair en la Serpentine Gallery de Londres. Su aparición tuvo lugar horas después de que Carlos hablara abiertamente sobre su relación extramatrimonial con Camilla Parker Bowles. La princesa inicialmente tenía planeado usar otro diseño, pero después de que ese atuendo se filtrara a la prensa, optó a último momento por el vestido de Stambolian que tenía guardado. El resultado fue una imagen que terminó viajando por el mundo: un vestido negro, corto, ajustado y con los hombros expuestos, muy distinto de la apariencia más tradicional que Diana había mostrado durante gran parte de su etapa como miembro de la familia real.
El diseño también poseía un significado visual particular. Según CNN, originalmente incluía un corsé interno que la propia Diana decidió quitar, lo que modificó la apariencia de la prenda y contribuyó a su aspecto más audaz. La prensa finalmente lo denominó el “vestido de la venganza”, aunque con el paso del tiempo la pieza adquirió una interpretación mucho más amplia: pasó de ser vista como una respuesta pública a la crisis conyugal de Diana a transformarse en un emblema de seguridad, autonomía y manejo de su propia imagen.
La historia de la vestimenta no concluyó aquella noche. En 1997, poco antes de su fallecimiento, Diana puso a la venta 79 de sus vestidos en una subasta benéfica destinada a recaudar fondos para organizaciones relacionadas con el cáncer y el sida. El vestido de Stambolian fue adquirido entonces por una pareja escocesa y permaneció en manos privadas durante casi treinta años. Ahora regresa al mercado como una pieza de colección cuyo valor ya no depende únicamente de la firma de su diseñadora. Su importancia radica también en la historia que simboliza: la metamorfosis de Diana en una figura pública que empleaba la moda no solo como parte de su apariencia, sino también como una manera de comunicar sentimientos, independencia y una nueva etapa personal.
La pieza será presentada al público en Londres entre el 18 y el 24 de septiembre, antes de continuar su recorrido internacional hacia Hong Kong, Ginebra y Nueva York. Casi 30 años después de que Diana la vendiera con propósitos benéficos, aquella aparición de 1994 vuelve a adquirir importancia en el mercado: no solo como un vestido de alta costura, sino como una de las imágenes que contribuyeron a redefinir el vínculo entre una princesa, los medios y la moda.