El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha decidido mantener su tasa de política monetaria sin modificaciones, respondiendo a la inestabilidad global generada por el conflicto en Medio Oriente. Adicionalmente, se ha pospuesto hasta enero de 2027 el retorno de unos RD$46 mil millones en facilidades de liquidez previamente otorgadas a entidades financieras. Esta acción busca evitar una reducción drástica de la liquidez bancaria y posibles incrementos en las tasas de interés, según informó la entidad.
La Asesoría de la Gobernación del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) tomó la decisión de no alterar su tasa de política monetaria (TPM) en respuesta a la incertidumbre internacional causada por la guerra en Medio Oriente.
Asimismo, se postergó hasta enero de 2027 la devolución de aproximadamente RD$46 mil millones, correspondientes a recursos de liquidez que se habían facilitado a instituciones financieras, cuyo vencimiento estaba programado para junio de este año. La institución financiera explicó que esta medida busca mantener la liquidez agregada, previniendo una contracción repentina en la banca y posibles incrementos en las tasas de interés, sin necesidad de implementar nuevos incentivos monetarios.
El informe subraya que los impactos negativos del contexto externo han sido parcialmente compensados por factores internos favorables. Entre estos, sobresalen las exportaciones de oro, impulsadas por precios internacionales que superaron los US$4,800 por onza troy en promedio durante el año, superando los US$4,300 previstos inicialmente.
Además, las remesas totalizaron US$4,079.9 millones hasta abril, reflejando un aumento interanual del 4.1 %, mientras que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones hasta marzo, con un crecimiento del 6.4 %. El Banco Central destacó que este incremento en la disponibilidad de divisas, junto con reservas internacionales que superan los US$15,800 millones, ha contribuido a una apreciación acumulada del tipo de cambio del 5.3 % al cierre de abril y del 6.6 % al 20 de mayo.
El conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán se desató el 28 de febrero de 2026, tras el inicio de las operaciones militares “Furia Épica” y “León Rugiente”, enfocadas en objetivos estratégicos iraníes.
La ofensiva incluyó bombardeos coordinados sobre Teherán y otras ciudades, resultando en más de 200 fallecidos y 700 heridos en las primeras horas. Entre los objetivos alcanzados se encontraba el búnker del ayatolá Alí Jameneí, cuya muerte fue confirmada posteriormente por autoridades iraníes.
Tras el fallecimiento del líder supremo, el presidente Masoud Pezeshkian tomó el control ejecutivo con el propósito de establecer un consejo de transición. No obstante, la respuesta iraní intensificó la crisis con ataques contra aliados estadounidenses en el Golfo y ciudades israelíes.
El conflicto pone de manifiesto la creciente tensión regional acumulada durante años debido a disputas nucleares y geopolíticas. Analistas advierten que una escalada prolongada podría afectar el comercio energético global, especialmente por el riesgo de bloqueo del estrecho de Ormuz, crucial para el suministro mundial de petróleo.