Diez diplomáticos cubanos y sus familiares, expulsados de República Dominicana, han llegado a La Habana, generando tensión entre ambas naciones. A pesar de la reacción de Cuba, que califica la decisión de subordinación a EE. UU., un politólogo internacionalista considera que este evento no afectará gravemente las relaciones bilaterales y que la acción dominicana no se debe a presiones externas.
Los diez representantes diplomáticos cubanos y sus familias, a quienes se les solicitó abandonar la República Dominicana, ya se encuentran en la capital cubana. Esta medida, adoptada por el gobierno dominicano, ha generado una situación de tirantez en las conexiones entre las dos naciones. En este contexto, el analista de asuntos internacionales, Luis González, afirmó que este suceso no perjudicará lazos bilaterales y opinó que la resolución del país caribeño no obedece a influencias de Estados Unidos, como lo sugirió la cancillería cubana, que respondió prontamente y condenó la medida "con la mayor vehemencia". No obstante, las autoridades de La Habana subrayaron que esta determinación daña significativamente los lazos entre ambos gobiernos, "pero no logrará desvirtuar los profundos e históricos vínculos que existen entre los pueblos cubano y dominicano. Nuestras poblaciones comparten lazos culturales, económicos y de solidaridad, a los cuales no renunciaremos".
Al ser consultado por N Digital, González destacó que el gobierno ha actuado conforme a la discrecionalidad que establece el acuerdo de Viena. Sin embargo, indicó que la expulsión se debe a que los diplomáticos presuntamente estaban involucrados con un grupo que intentaba secuestrar a atletas cubanos que habían desertado en el país, una versión que no ha sido confirmada por las autoridades. "En otras ocasiones ellos perciben que República Dominicana ha respondido a las solicitudes de Estados Unidos, pero esta vez está claro que no es así, porque acaban de revelar que a esos nuevos funcionarios, a quienes se les concedió una semana para salir del país, se les vinculó con un equipo que pretendía secuestrar a los deportistas cubanos que desertaron", explicó el especialista en política internacional.
El pasado jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba rechazó en los términos más enérgicos la decisión del gobierno de la República Dominicana de expulsar a diez funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en ese país y a sus familiares. “No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas. Los diplomáticos cubanos han actuado siempre en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y con absoluto respeto a las leyes de esa hermana nación”, declaró el gobierno cubano mediante un comunicado oficial.