Ministerio de Salud Pública Intensifica Vigilancia Sanitaria y Medidas Preventivas Ante Lluvias en República Dominicana

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El Ministerio de Salud Pública de República Dominicana ha puesto en marcha un plan de vigilancia y prevención reforzado frente a las recientes lluvias e inundaciones. El objetivo principal es mitigar los riesgos de enfermedades transmitidas por agua contaminada, acumulación de residuos y la proliferación de mosquitos. La institución trabaja en coordinación con entidades locales y de protección civil para evaluar daños, identificar riesgos epidemiológicos y asegurar la continuidad de los servicios de salud, especialmente en áreas de difícil acceso.

La cartera de Salud Pública ha activado la supervisión sanitaria y fortalecido las acciones preventivas ante las precipitaciones e inundaciones que afectan al territorio nacional. Esto busca disminuir la probabilidad de contraer enfermedades relacionadas con la ingesta de agua impura, el cúmulo de desechos y la multiplicación de zancudos. La entidad, a través de un comunicado difundido en sus canales digitales, informó que mantiene una estrecha colaboración con las Direcciones Provinciales y Áreas de Salud, los establecimientos médicos y las organizaciones de defensa civil. Esta coordinación permite valorar los perjuicios, detectar posibles amenazas epidemiológicas y asegurar la operatividad de los servicios sanitarios, particularmente en localidades de acceso complicado.

Como parte de estas iniciativas, los equipos de salud llevaron a cabo una evaluación inicial en el batey 2, provincia Bahoruco, con la participación de la Dirección Provincial de Salud y la Defensa Civil. En dicha comunidad, también se realizaron labores de desagüe para manejar las anegaciones que afectaron a las viviendas.

El Ministerio señaló que también se efectuó un seguimiento a las repercusiones registradas en las instalaciones hospitalarias para mantener en funcionamiento los servicios esenciales. En el hospital pediátrico Robert Reid Cabral, se revisaron las disposiciones relativas al uso de generadores eléctricos de emergencia y la reubicación temporal de las consultas, después de que un alto voltaje deteriorara el cableado principal. Esta contingencia fue gestionada con la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur).

Riesgos para la salud después de las inundaciones

Salud Pública alertó que las inundaciones y las interrupciones en el suministro de agua potable elevan el riesgo de enfermedades gastrointestinales y otros problemas vinculados al consumo de agua no segura. Asimismo, el contacto con aguas sucias puede favorecer la transmisión de leptospirosis, especialmente en individuos con heridas o lesiones cutáneas. Entre los peligros también se encuentran las infecciones de la piel, las afecciones respiratorias asociadas a la humedad y la proliferación de mosquitos tras las lluvias.

Frente a esta coyuntura, las autoridades aconsejaron a la ciudadanía evitar el contacto con aguas de inundación, no transitar ni nadar en ríos y cañadas desbordadas, y usar botas impermeables y guantes cuando sea necesario efectuar labores en zonas anegadas. También instaron a hervir el agua destinada al consumo si no hay certeza de su potabilidad, mantener cubiertos los recipientes de almacenamiento, lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño, y abstenerse de consumir productos que hayan estado en contacto con aguas contaminadas.

La institución solicitó acudir al centro de salud más cercano ante síntomas como fiebre, diarrea, erupciones cutáneas u otras manifestaciones poco comunes, sobre todo después de haber tenido contacto con aguas de inundación. Adicionalmente, recomendó evitar la automedicación.

Seguimiento a las condiciones meteorológicas

En las tareas de coordinación también colaboró el Programa de Emergencias en Salud de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en República Dominicana. Su propósito fue monitorear las condiciones meteorológicas, examinar las necesidades de vigilancia epidemiológica y saneamiento, y evaluar la continuidad de los servicios de salud en las áreas vulnerables.

Según el informe del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) citado por Salud Pública, a las 5:00 de la tarde del martes, 12 provincias se encontraban en alerta amarilla y 11 en alerta verde, sumando un total de 23 bajo supervisión. Las condiciones asociadas a una vaguada propiciaban aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento, por lo que las autoridades mantenían la vigilancia de la situación.