El lanzador dominicano Eury Pérez estuvo a punto de conseguir un juego perfecto, retirando a 21 bateadores consecutivos en siete entradas impecables. A pesar de su destacada labor, el manager de los Marlins decidió sacarlo del partido, dejando inconclusa una histórica oportunidad. La decisión generó un considerable debate entre los aficionados y expertos del béisbol.
Eury Pérez, el beisbolista dominicano, ofreció una de las presentaciones más impresionantes de su incipiente trayectoria deportiva al eliminar de forma consecutiva a los 21 bateadores contrarios en siete episodios perfectos. No obstante, el director técnico de los Marlins optó por finalizar su participación después de 92 lanzamientos, terminando así una oportunidad única de conseguir un juego perfecto. Pérez no concedió ningún hit ni base por bolas y controló totalmente a la ofensiva del equipo opuesto durante siete capítulos, manteniendo vivas las ilusiones de lograr el que habría sido solo el juego perfecto número 25 en la trayectoria de las Grandes Ligas. A pesar de ello, la franquicia eligió proteger al serpentinero y cedió el turno al bullpen para las dos entradas finales. Esta determinación provocó discusión entre los seguidores y los expertos, dado que el lanzador diestro dominicano se encontraba a solamente seis outs de lograr una de las proezas más complicadas del béisbol.