La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) ha accedido a la intervención del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y Proconsumidor para resolver el desacuerdo sobre los gastos asociados al uso de terminales Verifone. Esta determinación surge tras la advertencia del gremio de considerar la eliminación de estos dispositivos, argumentando que las comisiones por transacciones con tarjetas impactan negativamente la rentabilidad de las gasolineras. Una reunión está programada para el próximo martes con el fin de facilitar un acuerdo entre las partes involucradas.
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) comunicó este domingo su conformidad con la propuesta de mediación presentada por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Proconsumidor). El objetivo es encontrar una salida al desacuerdo surgido a raíz de los costos vinculados a la utilización de los aparatos Verifone en los puntos de venta de combustibles.
Esta determinación se produce después de que la organización profesional señalara que estaba sopesando retirar los equipos electrónicos empleados para procesar pagos con tarjetas de crédito y débito. La justificación de Anadegas radica en que las tarifas cobradas por estas operaciones reducen considerablemente la rentabilidad de las estaciones de servicio.
El presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, informó que el director ejecutivo de Proconsumidor, Eddy Alcántara, ha convocado a una reunión para el próximo martes. El propósito de este encuentro es propiciar el diálogo entre las partes y lograr un entendimiento que permita solucionar la problemática.
Pérez detalló que las 780 estaciones que forman parte de la agrupación consideran excesivo el monto que deben afrontar por las ventas efectuadas con tarjetas de crédito. Explicó que, actualmente, los comerciantes pagan alrededor de RD$7 por cada galón de combustible expendido mediante este sistema de pago. Esto representa aproximadamente el 27% de la ganancia bruta por galón, un porcentaje que, según afirma, compromete la estabilidad económica de los negocios.
Anadegas reiteró que su intención no es perjudicar a los consumidores, sino hallar una solución que consiga equilibrar los gastos operativos de las estaciones con el servicio que brindan a los usuarios.
El conflicto se originó cuando el gremio manifestó que los márgenes de beneficio de los detallistas son insuficientes para absorber las comisiones derivadas del empleo de los equipos Verifone. Esta situación ha desatado un debate sobre los costos de las transacciones electrónicas en el sector de los combustibles.
Con la aceptación de la mediación del MICM y Proconsumidor, las partes buscarán alcanzar un consenso que asegure tanto la continuidad del servicio de pago electrónico en las estaciones como la viabilidad financiera de los detallistas.