El representante legal de la familia de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, un joven que perdió la vida a manos de un agente policial, ha propuesto la creación de una sección de salud mental. Esta iniciativa busca evaluar y supervisar el estado psicológico de los miembros de la Policía Nacional, especialmente aquellos autorizados a portar armas de fuego. La solicitud se dirige a las autoridades competentes, enfatizando la necesidad de controles más estrictos.
El defensor de los parientes de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, un joven de diecinueve años fallecido por la acción de un oficial de la Policía Nacional, requirió este lunes la implementación de una división de bienestar psicológico. El objetivo es examinar y vigilar la conducta de los efectivos de la institución. El letrado detalló que esta petición está dirigida al Ministerio de Interior y Policía, así como al presidente de la República, Luis Abinader, juzgando indispensable fortalecer las regulaciones sobre los policías habilitados para llevar armas de fuego.
Conforme a sus declaraciones, el cabo José Francisco Moreta Heredia, señalado como el responsable del deceso del joven, no exhibe una actitud congruente con los acontecimientos. “Se percibe una persona sin remordimiento alguno, contenta, como si no hubiera cometido ningún acto”, aseveró el abogado.
El representante legal afirmó que una sección especializada posibilitaría revisar de forma regular si los oficiales poseen la estabilidad mental apropiada para portar armamento y desempeñar sus labores. Según la opinión del abogado, la existencia de un ciudadano no debería depender de “la determinación o el comportamiento de un policía”.
De igual modo, comunicó que en la denuncia interpuesta contra el agente se han solicitado doce meses de detención preventiva en un centro penitenciario general, y no en el de Operaciones Especiales de la Policía.