El PRM establece siete directrices clave para su futuro político de cara a las elecciones de 2028

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El Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha comenzado a definir su rumbo hacia los comicios de 2028, aprobando siete resoluciones fundamentales en su XXIII Convención Nacional Extraordinaria. Estas decisiones reestructuran su organización interna, modifican sus estatutos y establecen las normas para la elección de sus próximas directivas. Los cambios se producen mientras diversos líderes del partido buscan consolidar sus posiciones para el próximo ciclo electoral.

El Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha comenzado a preparar su estrategia política con la mirada puesta en las elecciones de 2028. Durante su XXIII Convención Nacional Extraordinaria, la formación en el poder dio luz verde a siete resoluciones que modifican su estructura interna, ajustan aspectos vitales de sus reglamentos y fijan las directrices para la elección de sus futuras autoridades. Estas determinaciones surgen en un momento en que varios dirigentes empiezan a manifestar sus aspiraciones dentro del partido y buscan asegurar espacios de influencia para el siguiente periodo electoral.

Uno de los acuerdos más significativos fue la determinación de que las autoridades que sean escogidas en la XXIV Convención Nacional Ordinaria cumplirán un mandato excepcional de solo dos años (2026-2028), una medida que permitirá al partido renovar su liderazgo nuevamente antes de las elecciones nacionales de dicho año.

Asimismo, el PRM programó para el domingo 9 de agosto la celebración de dicha convención, en la cual se seleccionarán al presidente, los vicepresidentes, el secretario general y los subsecretarios generales nacionales.

A continuación, se detallan las principales decisiones aprobadas:

Una Dirección Ejecutiva ampliada

El partido incrementó el número de miembros de la Dirección Ejecutiva de 60 a 65, expandiendo así el órgano con mayor peso político y administrativo dentro de la organización.

Reconfiguración de la Secretaría General

Los estatutos eliminan la función del coordinador ejecutivo de la Presidencia y crean el puesto de coordinador ejecutivo de la Secretaría General, fortaleciendo la estructura operativa de esta dependencia.

De ahora en adelante, los vicepresidentes serán seleccionados de forma proporcional a los sufragios obtenidos por los aspirantes a la Presidencia del partido, respetando el orden de la boleta ganadora, una modalidad que busca reflejar con mayor exactitud el respaldo interno de cada candidatura.

Se refuerza el papel del primer vicepresidente

El primer vicepresidente asumirá la coordinación ejecutiva de la Presidencia y será el primero en la línea de sucesión en caso de ausencia temporal o definitiva del presidente del partido, otorgándole un rol de mayor importancia institucional.

Un mandato excepcional y voto universal en 2028

El PRM aprobó disposiciones transitorias que limitan a dos años el periodo de las autoridades que serán elegidas en agosto. Además, estableció que, después de las elecciones nacionales de 2028, las futuras autoridades partidarias serán seleccionadas mediante el voto universal, directo y secreto de todos los militantes.

Comienza una reforma profunda de los estatutos

La organización iniciará un proceso de reforma y modernización que incluirá consultas, debates y estudios internos. Una comisión especial elaborará una propuesta de reforma integral de los estatutos, la cual será sometida posteriormente a una Convención Nacional Extraordinaria.

Convención el 9 de agosto

La organización oficializó el cambio de fecha de la XXIV Convención Nacional Ordinaria, que se llevará a cabo el domingo 9 de agosto para elegir a sus principales autoridades nacionales.

Un nuevo escenario interno

Las resoluciones aprobadas no solo reorganizan la estructura institucional del PRM, sino que también establecen las bases del proceso político que vivirá la organización durante los próximos dos años. La expansión de la Dirección Ejecutiva, la nueva distribución del poder entre la Presidencia y la Secretaría General, el fortalecimiento de la figura del primer vicepresidente y la futura reforma estatutaria forman parte de un rediseño interno que busca preparar al partido para enfrentar el ciclo electoral de 2028 con una estructura más moderna y reglas renovadas. La convención del próximo 9 de agosto será el primer gran paso de ese proceso y definirá el liderazgo que conducirá al partido en una etapa considerada clave para la consolidación del proyecto político oficialista.