Interrupciones Eléctricas: Hogares Dominicanos Enfrentan Casi Cuatro Horas Diarias sin Suministro

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A pesar de la amplia cobertura eléctrica en la República Dominicana, la continuidad del servicio sigue siendo un desafío crucial. Un informe reciente revela que las familias dominicanas experimentan, en promedio, casi cuatro horas sin electricidad cada día. Esta situación afecta desproporcionadamente a la región Metropolitana y genera un impacto significativo en la economía doméstica y la rutina diaria, evidenciando que los cortes de energía persisten como un problema nacional.

Contar con energía eléctrica ya no representa el mayor obstáculo para la mayoría de las familias en República Dominicana; la dificultad principal reside ahora en la estabilidad del suministro. Aunque casi la totalidad de los domicilios disponen de electricidad, los residentes dominicanos reciben, en promedio, 20.3 horas de servicio al día. Esto implica que aún permanecen casi cuatro horas diarias sin energía, según el Informe Básico ENHOGAR-MICS 2025, elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

La investigación también establece que el 96.9 % de la población emplea la electricidad como su fuente principal de iluminación, un indicador que demuestra la expansión de la cobertura eléctrica en el país durante las últimas décadas. Sin embargo, los datos muestran que la disponibilidad del servicio no siempre asegura su permanencia.

Uno de los hallazgos más notables es que la región Ozama o Metropolitana, donde se concentra la mayor parte de la población nacional, registra un promedio de 18.7 horas de electricidad al día, casi dos horas menos que el promedio nacional. Esto significa que miles de viviendas en el Gran Santo Domingo sufren interrupciones del servicio por más de cinco horas cada jornada. La encuesta no especifica las razones de estas interrupciones, pero el resultado confirma que los cortes de energía continúan siendo parte de la vida cotidiana de miles de familias, incluso en la zona con mayor densidad demográfica y actividad económica del país.

Todavía hay hogares sin acceso a la electricidad

Aunque la cobertura eléctrica llega al 96.9 % de la población, el estudio indica que un 3.1 % de los hogares aún utiliza otras fuentes de iluminación. Esta realidad persiste principalmente en comunidades con mayores niveles de vulnerabilidad. Las disparidades también se observan entre las diferentes regiones. Higuamo exhibe la mayor cobertura del país, con un 99.2 % de los hogares utilizando electricidad como fuente principal de iluminación, mientras que El Valle presenta el porcentaje más bajo, con un 91.7 %.

Los apagones siguen impactando la economía familiar

Más allá de la falta de luz, las interrupciones eléctricas tienen un efecto directo en la economía de los hogares. Los cortes de energía afectan la conservación de alimentos, interrumpen el funcionamiento de electrodomésticos, restringen el acceso a internet y obligan a muchas familias a invertir en inversores, baterías, plantas eléctricas, lámparas recargables y combustible para sobrellevar las horas sin servicio. En pequeños negocios, también causan pérdidas económicas, especialmente en colmados, salones de belleza, cafeterías y otros comercios que dependen de la energía para operar durante todo el día.

Un problema que persiste desde hace décadas

La República Dominicana ha logrado ampliar significativamente la cobertura eléctrica en las últimas décadas. Hoy, prácticamente todos los hogares tienen acceso a la red, una situación muy diferente a la de hace varias décadas, cuando numerosas comunidades rurales carecían del servicio. Sin embargo, el desafío ha evolucionado. El acceso ya no es el problema principal; ahora la meta es ofrecer un suministro constante y fiable que permita a las familias realizar sus actividades sin interrupciones y disminuya la dependencia de sistemas energéticos alternativos. En los últimos años, el Gobierno ha anunciado inversiones para fortalecer las redes de transmisión y distribución, reducir las pérdidas eléctricas y aumentar la generación mediante fuentes renovables. Aun así, los resultados del ENHOGAR-MICS 2025 demuestran que la continuidad del servicio sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes del sistema eléctrico nacional.