Un informe inicial de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) revela que los tripulantes del jet ejecutivo Gulfstream G-200, que se estrelló en el Aeropuerto Internacional de La Romana el 7 de junio, comunicaron al control de tráfico aéreo que habían perdido el control de la aeronave y estaban "sobreviviendo" poco antes del trágico suceso. El avión, con matrícula N318JF, había despegado con destino a Austin, Texas, pero tuvo que regresar al aeropuerto dominicano tras reportar la falla de un motor, culminando en un accidente que cobró la vida de sus dos ocupantes.
El reporte inicial de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) indicó que los operadores del avión ejecutivo Gulfstream G-200, implicado en un percance el pasado 7 de junio en el Aeropuerto Internacional de La Romana, informaron a la torre de control que no podían manejar adecuadamente la máquina y que estaban "sobreviviendo" minutos antes del incidente fatal. Conforme al expediente, la aeronave, identificada con la matrícula N318JF y operada por Aibonito Aviation LLC, despegó con destino a Austin, Texas. Sin embargo, en breve, la tripulación notificó la falla del motor derecho y declaró una situación de emergencia, comenzando las maniobras para regresar al Aeropuerto Internacional de La Romana. Inicialmente, se le concedió permiso al avión para aterrizar en la pista 11. No obstante, después de acercarse al aeropuerto, los pilotos realizaron una acción de "ida al aire", cuya razón aún no ha sido aclarada por los investigadores. Posteriormente, comunicaron que la máquina estaba demasiado cargada y que requerían agotar combustible antes de intentar un nuevo aterrizaje.
La situación se complicó durante las fases de espera. A las 20:06 UTC, la tripulación comunicó a los controladores que no lograban gobernar correctamente el avión y manifestó que estaban "sobreviviendo". Tres minutos más tarde, informaron que intentarían aterrizar por la pista 29 y solicitaron que esta fuera despejada para la maniobra de emergencia. De acuerdo con la CIAA, la aeronave tomó tierra aproximadamente a las 20:11 UTC, pero durante la fase de aterrizaje se desvió abruptamente hacia el lado izquierdo, saliendo de la pista y recorriendo aproximadamente 700 metros sobre terreno blando. Posteriormente, el tren de aterrizaje principal colapsó, el motor izquierdo se desprendió y los depósitos de combustible de las alas se rompieron, desencadenando un fuego posterior al impacto que destruyó completamente la aeronave.
El informe confirma que a bordo viajaban únicamente el piloto y el copiloto, ambos de nacionalidad estadounidense, quienes perecieron en el incidente. No se registraron pasajeros ni materiales peligrosos. La CIAA especificó que el documento difundido es de naturaleza preliminar y no determina las causas del accidente ni asigna responsabilidades. Entre los aspectos que aún se están investigando figuran el motivo de la pérdida de potencia del motor derecho, las razones del primer intento de aterrizaje frustrado por la pista 11, las dificultades de control reportadas por la tripulación y la información contenida en las cajas negras de la aeronave, cuyos registros todavía no han sido examinados.