El director de Propeep, Robert Polanco, defendió la autonomía del Congreso Nacional frente a las críticas del ministro de Trabajo, Eddy Olivares, sobre el retraso en la reforma del Código de Trabajo. Polanco enfatizó que los legisladores deben determinar los tiempos y procesos para las iniciativas, abogando por el respeto a la separación de poderes y la prudencia en el manejo de las diferencias. La reforma laboral, en debate desde hace años, busca actualizar la normativa vigente desde 1992.
El titular de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep), Robert Polanco, defendió la independencia del Poder Legislativo tras las declaraciones del ministro de Trabajo, Eddy Olivares, quien tildó de “vergonzosa” la paralización de la modificación al Código de Trabajo.
Polanco afirmó que corresponde a los legisladores establecer los plazos, discusiones y acuerdos necesarios para revisar las propuestas presentadas al Congreso. “Debemos otorgar el espacio a los diputados, al Congreso, para que puedan ejercer su facultad constitucional de elaborar leyes. Los funcionarios solo debemos respaldar y no intentar imponer agendas o exigir que las cosas se realicen en un período no establecido internamente por el Congreso”, manifestó.
El funcionario instó a mantener la cautela y a respetar la división de funciones entre los poderes del Estado, al considerar que las discrepancias sobre ciertos proyectos deben resolverse dentro del marco institucional. Sus comentarios surgieron después de que Olivares responsabilizara a la Cámara de Diputados por una posible falta de aprobación de la reforma laboral, una iniciativa que sigue en debate en el Congreso Nacional.
¿Por qué el debate?
La discusión se produce en medio de las expectativas generadas por la reforma al Código de Trabajo, una propuesta que busca modernizar una legislación vigente desde el año 1992 y que ha sido objeto de prolongados debates entre el Gobierno, legisladores, empresarios y representantes del sector obrero.
La iniciativa de modificación laboral ha estado marcada por divergencias en torno a temas delicados como la indemnización por despido, los derechos ya adquiridos, las nuevas modalidades de empleo, la regulación del trabajo a distancia y otros aspectos vinculados con la modernización del mercado laboral dominicano.
Aunque diversos sectores han planteado la necesidad de adecuar la normativa a los cambios económicos y tecnológicos de las últimas décadas, el proceso legislativo requiere discusiones, ajustes y consensos dentro del Congreso Nacional antes de su aprobación definitiva.