El Gobierno ha presentado su plan “Frontera Fuerte”, una iniciativa integral para fortalecer la seguridad y el desarrollo en la zona limítrofe con Haití. Un elemento central de este proyecto es la construcción de un nuevo mercado binacional en Restauración, buscando regular el comercio que actualmente se desarrolla con la comunidad haitiana de Tilory, identificada como un punto fronterizo de alta sensibilidad y desafíos históricos.
Este martes, el Gobierno hizo público el lanzamiento de la táctica “Frontera Fuerte”, un esquema exhaustivo que contempla la expansión de la valla limítrofe, la edificación de nuevos puntos de revisión, centros de logística, rutas de transporte y otras labores orientadas a incrementar la protección y el progreso en la región colindante con Haití. Un aspecto fundamental de esta propuesta será la creación de un nuevo mercado de intercambio entre naciones en el municipio de Restauración, provincia Dajabón. Esta obra busca estructurar el intercambio mercantil que actualmente se lleva a cabo con la población haitiana de Tilory, señalada por las autoridades como uno de los lugares más delicados de la frontera.
Tilory es un asentamiento situado en territorio haitiano, directamente enfrente del municipio dominicano de Restauración. A lo largo de varias décadas, ha funcionado como un punto de comercio entre ciudadanos de ambas naciones y se le considera una de las áreas de mayor actividad en esa porción de la frontera. Sin embargo, el Gobierno afirma que la ubicación de esta comunidad presenta importantes obstáculos en lo referente a la seguridad, el control migratorio y el ordenamiento del espacio. Según las entidades gubernamentales, Tilory representa un “problema de larga data” vinculado al aprovechamiento de los terrenos cercanos a la Carretera Internacional, la principal vía terrestre que une a República Dominicana y Haití en esa zona.
Riesgos para la protección fronteriza
Según el Poder Ejecutivo, el crecimiento descontrolado de la comunidad y de las actividades comerciales en el área ha complicado las labores de supervisión y fiscalización de los organismos de seguridad. Además, considera que la ausencia de un control efectivo en el sector compromete la soberanía nacional, la seguridad de la frontera y la estabilidad de una zona considerada estratégica para los dos países. Por esta razón, el Gobierno estima indispensable reorganizar el comercio en la frontera y fortalecer la presencia institucional en el área.
Mercado binacional en Restauración
Como parte de la estrategia “Frontera Fuerte”, el Estado dominicano edificará un nuevo mercado binacional en Restauración, en el lado dominicano de la frontera, con el propósito de canalizar y formalizar el intercambio comercial que hoy día se efectúa con Tilory. La construcción estará acompañada por la ampliación del cerco perimetral y otras medidas de seguridad orientadas a mejorar el control fronterizo. Las autoridades esperan que el proyecto permita mantener las actividades comerciales entre dominicanos y haitianos, pero dentro de un entorno regulado, estructurado y más seguro para las comunidades de ambos lados de la frontera. Con esta intervención, el Gobierno busca disminuir los peligros asociados al comercio informal, fortalecer la vigilancia territorial y abordar una situación que considera histórica en uno de los puntos más activos de la frontera dominico-haitiana.
El acuerdo fronterizo en el centro de la disputa
Parte de la polémica surge del Protocolo de Revisión del Tratado Dominico-Haitiano, firmado el 9 de marzo de 1936. Dicho pacto establece una franja de protección de aproximadamente 30 metros a cada lado de la Carretera Internacional, un espacio que debía permanecer libre para asegurar la seguridad, el tránsito y la correcta delimitación de la frontera. No obstante, durante los últimos 50 años, esa zona ha sido progresivamente ocupada por asentamientos precarios, residencias improvisadas y mercados sin regulación, especialmente en los alrededores de Tilory.