Durante la madrugada, una instalación militar en Cheboksari, Rusia, fue blanco de un ataque con drones y misiles de crucero, mientras las autoridades rusas reportaron la intercepción de más de 300 vehículos aéreos no tripulados. Este incidente se suma a una serie de agresiones que afectaron diversas regiones, incluyendo refinerías de petróleo y objetivos culturales, lo que provocó la condena de funcionarios rusos.
Una compañía del sector defensa situada en Cheboksari, a seiscientos kilómetros al este de la capital rusa, fue impactada por drones y proyectiles de crucero en la madrugada reciente, en un contexto donde Rusia afirmó haber interceptado más de trescientos aparatos no tripulados a nivel nacional. "Esta mañana, Cheboksari sufrió un asalto con misiles. Se está evaluando el número de afectados y la magnitud de los daños a la infraestructura", informó el gobernador de la región de Chuvasia, Oleg Nikoláyev, a través de plataformas digitales. Según canales de Telegram, el objetivo principal de las fuerzas ucranianas fue la empresa militar VNIIR-Progress, que previamente había sido atacada con drones y misiles. Como se puede observar en uno de los videos difundidos por el canal Exilenova+, el ataque fue ejecutado con misiles Flamingo.
Mientras tanto, en la zona de Vladímir, a ciento setenta kilómetros al este de Moscú, se registraron dos conflagraciones a raíz de las ofensivas con drones. En Samara, a ochocientos cincuenta y cinco kilómetros al sureste de la metrópoli rusa, drones ucranianos impactaron contra una refinería petrolera de la firma estatal Rosneft, una de las más grandes de la región, aunque los funcionarios no han confirmado este suceso. El gobernador de Penza (colindante con Samara), Oleg Melnichenko, comunicó que las defensas aéreas derribaron dos drones en su territorio. Los oficiales también declararon la alerta ante el riesgo de un asalto con misiles. Las autoridades de Vorónezh, a cuatrocientos kilómetros al sur de Moscú, confirmaron la destrucción de más de cuarenta drones que sobrevolaban la región. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que fueron abatidos cuatro drones que se dirigían hacia la ciudad.
En la urbe de Sebastopol, en la península ucraniana de Crimea, anexada por Rusia en 2014, drones de Ucrania impactaron contra el inmueble del museo y monumento a la Defensa de Sebastopol de 1854-1855, lo que causó un incendio. "Bárbaros y monstruos agredieron deliberadamente lo que más valoramos, intentando destruir nuestra esencia. Solo unos degenerados absolutos podrían hacer tal cosa: atacar intencionadamente un museo", lamentó el gobernador de la ciudad federal, Mijaíl Ravzovzháyev. Como es costumbre en los voceros rusos, Ravzovzháyev comparó el atentado con los crímenes nazis y afirmó que Ucrania "jamás destruirá lo que está enraizado en el ADN de los rusos" y que esto "los hará más fuertes".
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó haber derribado hasta trescientos veintiséis drones ucranianos sobre las áreas de Bélgorod, Briansk, Volgogrado, Vorónezh, Kursk, Kaluga, Lípetsk, Nizhni Nóvgorod, Rostov, Riazán, Samara, Sarátov, Smolensk, Oriol, Tver, Tula, Ulianovsk, Krasnodar y la región de Moscú. También garantizaron que interceptaron incursiones en Crimea y sobre el mar Negro.