Medicina Forense en República Dominicana: Un Desafío entre Bajos Ingresos y Oportunidades Escasas

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La medicina forense, crucial en investigaciones judiciales, enfrenta una crisis en República Dominicana debido a la escasez de oportunidades laborales y salarios poco competitivos. Esta situación desmotiva a muchos profesionales, pese a la creciente demanda de sus servicios. Actualmente, cerca de la mitad de los egresados de esta especialidad encuentran dificultades para insertarse en el mercado laboral, impactando directamente en el sistema de justicia del país.

Pese a su rol esencial en la investigación de fallecimientos, delitos y otros procedimientos legales, la especialidad de medicina forense sigue siendo una de las menos atractivas para los médicos dominicanos. Las escasas plazas de empleo y las remuneraciones bajas en este sector son los principales factores. El doctor Cándido Jiménez, especialista en el campo y egresado del programa de residencia en medicina forense, explicó que muchos profesionales pierden el interés al conocer las condiciones de ejercicio de esta disciplina.

“Ellos se desaniman cuando descubren o notan que hay una sola fuente de ocupación y que la práctica en el ámbito particular es limitada o inexistente por ahora, a diferencia de otras naciones”, afirmó. La cantidad de expertos es aún insuficiente para las necesidades del país; en la actualidad, República Dominicana posee entre 150 y 165 graduados en medicina forense y, según Jiménez, aproximadamente la mitad de ellos tienen dificultades para encontrar empleo, a pesar de la necesidad de estos servicios.

Una de las principales restricciones es que las posibilidades de empleo se concentran casi exclusivamente en dos entidades: el Ministerio de Salud Pública y la Procuraduría General de la República. A esto se suma que los ingresos de los médicos forenses varían entre RD$35,000 y RD$60,000 mensuales, condiciones que muchos profesionales consideran poco atractivas en comparación con otras especialidades médicas.

La labor de los médicos forenses se lleva a cabo principalmente a través del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), entidad encargada de realizar autopsias judiciales y peritajes médico-legales. La institución opera mediante una red compuesta por cinco sedes principales.

La Sede Central funciona en el Distrito Nacional, donde se localiza la unidad principal de patología forense y la morgue nacional, situada en el Cementerio Cristo Redentor. Además, el INACIF cuenta con la Dirección Regional Norte en Santiago de los Caballeros, la Dirección Regional Este en San Pedro de Macorís, la Dirección Regional Nordeste en San Francisco de Macorís y la Dirección Regional Sur, responsable de atender los casos provenientes de las provincias sureñas.

Los médicos forenses participan en investigaciones de homicidios, accidentes, agresiones sexuales, violencia intrafamiliar y muertes sospechosas, proporcionando evidencia científica fundamental para los procesos judiciales. Sin embargo, los expertos señalan que la ausencia de estímulos económicos, las oportunidades de desarrollo profesional limitadas y la escasa práctica privada continúan afectando el interés de nuevos médicos por unirse a esta disciplina, considerada una pieza clave para el sistema de justicia dominicano.