El presidente Luis Abinader inauguró el túnel de la Plaza de la Bandera, una obra clave para la movilidad en el Gran Santo Domingo. Este proyecto, con una inversión de RD$3,300 millones, busca agilizar el tránsito hacia la región Sur y consolidar un corredor vial estratégico. La infraestructura fue financiada con recursos de la renegociación del contrato con AERODOM, destacando una gestión pública responsable.
En Santo Domingo, el presidente Luis Abinader inauguró el túnel de la Plaza de la Bandera este domingo, junto con la modernización completa de este espacio público. Esta intervención busca transformar el movimiento vehicular en el Gran Santo Domingo, optimizar la conexión hacia la región Sur y establecer un corredor vial que fomente el progreso socioeconómico de esa zona del país.
Este nuevo sistema de tránsito tiene una extensión de 1.2 kilómetros, con cuatro carriles, y permite el paso subterráneo por debajo de la plaza mencionada, continuando la avenida Gregorio Luperón. Su objetivo es eliminar uno de los principales puntos de congestión de tráfico en la ruta hacia las provincias de la región Sur del país.
La construcción requirió una inversión de RD$3,300 millones de pesos. Según explicó el mandatario, fue posible gracias a los fondos obtenidos de la renegociación del acuerdo de concesión con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM), una decisión que calificó como ejemplo de una administración prudente de los fondos públicos.
“Bajo esta plaza circulará el porvenir; sobre ella permanece nuestra historia”, afirmó el presidente al describir la relevancia de la obra, que caracterizó como una fusión de avance, fluidez, identidad nacional y proyección futura.
El presidente, acompañado por la primera dama, Raquel Arbaje, sostuvo que esta infraestructura es una de las iniciativas más importantes de su administración en el ámbito de la movilidad urbana. Considera que permitirá reducir significativamente los tiempos de traslado, descongestionar uno de los puntos de mayor circulación vehicular de la capital, y ofrecer un desplazamiento más seguro y eficiente para miles de conductores que utilizan esta vía diariamente.
Abinader también indicó que los beneficios de dicha renegociación ya se están materializando en proyectos de gran impacto para la población, transformando recursos extraordinarios en infraestructura que mejora la competitividad del país, refuerza la seguridad vial y genera bienestar para miles de familias.
Durante su intervención, recordó que la rotonda de la Plaza de la Bandera llegó a soportar más de 2,500 vehículos por hora en los momentos de mayor demanda, lo que causaba extensos embotellamientos y pérdida de tiempo para quienes se movilizaban diariamente entre el Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste y las provincias del Sur.
Afirmó que la apertura del túnel es solo una parte de un plan integral para modernizar la infraestructura vial del país y fortalecer la conexión con la región Sur, un área que, según expresó, esperó durante décadas inversiones de esta magnitud para desarrollar plenamente su potencial económico.
En este sentido, Abinader mencionó como parte de esa estrategia el paso a desnivel de Pintura, las circunvalaciones de Baní y Azua, el progreso del Teleférico de Santo Domingo hacia Haina y su enlace con el Metro de Los Alcarrizos, además de las mejoras en las carreteras que unen San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona y Pedernales.
El mandatario señaló que estas obras configuran un eje de desarrollo que permitirá acercar oportunidades, facilitar el comercio, dinamizar el turismo, optimizar el transporte de mercancías y fortalecer la integración entre la capital y toda la región Sur.
Asimismo, resaltó que la intervención respetó el valor histórico y simbólico de la Plaza de la Bandera, considerada uno de los espacios más representativos de la identidad nacional. Explicó que el proyecto fue concebido para modernizar la infraestructura vial sin afectar el patrimonio histórico, integrando desarrollo urbano y conservación.
Abinader manifestó que la Plaza de la Bandera no solo fue restaurada, sino potenciada como espacio público para el disfrute de la ciudadanía, manteniendo intacto su significado histórico mientras debajo de ella circula una infraestructura ideada para responder a las exigencias del crecimiento urbano.
Finalmente, el presidente reiteró que el crecimiento sostenido que experimenta la República Dominicana exige seguir invirtiendo en infraestructuras modernas, eficientes y seguras que acompañen el desarrollo económico del país y mejoren la calidad de vida de la población.
Al concluir su discurso, instó a los ciudadanos a apropiarse de este nuevo espacio y reafirmó el compromiso de su Gobierno de continuar impulsando proyectos que conecten todas las regiones del territorio nacional, generen oportunidades y fortalezcan el desarrollo desde Santo Domingo hasta el extremo sur del país.
El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, declaró que la obra es parte de la segunda etapa de la solución vial de la zona y que beneficiará a aproximadamente 300 mil personas. Además, indicó que el túnel de 1.2 kilómetros fue diseñado para movilizar 2,500 vehículos por hora.
La construcción, iniciada en febrero de 2025, fue ejecutada en aproximadamente un año y medio, según el ministro, un período que calificó de “récord” para una infraestructura de tal envergadura.
Sostuvo que, en términos de seguridad, el túnel cuenta con sistemas de ventilación y extracción de gases, equipos para combatir incendios, plantas eléctricas de respaldo, monitoreo enlazado al Sistema 9-1-1 y una sala de control para la operación de la infraestructura.
Entre los asistentes se encontraban el expresidente Hipólito Mejía; los presidentes del Senado, Ricardo de los Santos; de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y el alcalde del municipio Santo Domingo Oeste, Francisco Peña.