Desde este viernes, Estados Unidos ha implementado un arancel adicional del 12.5% sobre las importaciones de República Dominicana. Esta medida forma parte de una política comercial que afecta a 60 países y economías, enfocándose en la prohibición de bienes elaborados con trabajo forzoso. La disposición busca presionar a los gobiernos para que fortalezcan sus controles contra estas prácticas comerciales.
Estados Unidos inició la aplicación, este viernes veinticuatro de julio, de un gravamen adicional del 12.5% a las mercancías provenientes de la República Dominicana. Esto es parte de una nueva política comercial que abarca a sesenta naciones y economías. La regulación entró en vigor a las doce y un minuto de la madrugada, hora del este estadounidense, luego de finalizar el esquema tarifario provisional establecido por la administración del presidente Donald Trump.
El cargo afecta a los productos dominicanos que entran al mercado estadounidense, con la exclusión de ciertos artículos contemplados por las autoridades. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) explicó que esta determinación se tomó después de investigar las políticas adoptadas por las economías señaladas para prohibir y controlar la entrada de bienes elaborados total o parcialmente mediante la explotación laboral.
En el caso dominicano, la USTR concluyó que el país no ha implementado ni aplicado de manera efectiva una prohibición para impedir el ingreso de productos asociados con estas prácticas. La resolución se tomó bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, la cual Washington utiliza para responder a políticas extranjeras que considera injustificadas o perjudiciales para sus intereses comerciales.
El señalamiento no implica que la totalidad de los bienes exportados desde República Dominicana hayan sido manufacturados utilizando trabajo forzoso. La objeción de Estados Unidos se centra en los mecanismos de control comercial que el país emplea para evitar la importación de mercancías producidas bajo esas condiciones.
La disposición establece excepciones para materias primas y productos cuya imposición arancelaria podría impactar el suministro interno estadounidense, causar alteraciones económicas o resultar ineficaz para corregir las prácticas cuestionadas. También quedarán exentas del nuevo gravamen las mercancías que fueron cargadas y estaban en tránsito antes de las doce y un minuto de la madrugada de este viernes, siempre y cuando sean declaradas para consumo antes de la misma hora del martes veintiocho de julio.
La medida cobra especial relevancia para la República Dominicana debido a la importancia de Estados Unidos como socio comercial. Durante el año 2025, el mercado estadounidense recibió siete mil seiscientos millones de dólares en productos dominicanos, lo que representa un aumento del 0.8% respecto al año anterior. El intercambio bilateral de mercancías alcanzó aproximadamente los veinte mil quinientos millones de dólares.
El nuevo arancel podría aumentar el costo de entrada de ciertos bienes dominicanos y afectar su competitividad frente a productos originarios de economías sujetas a tasas más bajas o que se benefician de las excepciones. República Dominicana y Costa Rica fueron incluidas en el grupo sometido al arancel del 12.5%, mientras que México, Guatemala, Honduras y El Salvador enfrentarán una tasa adicional del 10%.
La USTR indicó que los aranceles buscan ejercer presión sobre los gobiernos investigados para que adopten y apliquen controles efectivos contra la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.