Ana Rosa Invertirá su Premio Dorado en la Finalización de la Vivienda Materna

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La destacada judoca dominicana Ana Rosa, recién galardonada con la medalla de oro en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, ha anunciado que el incentivo económico recibido por su logro será destinado a concluir la construcción de la casa de su madre en San Francisco de Macorís. La atleta, visiblemente conmovida, compartió su orgullo por el triunfo obtenido en su tierra natal y su compromiso familiar.

La judoca dominicana Ana Rosa, quien obtuvo la presea dorada en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, festejó con gran entusiasmo el éxito alcanzado en su país. Ella declaró que la recompensa monetaria de RD$300,000 que obtendrá por su proeza se empleará para finalizar la residencia que edifica para su progenitora en San Francisco de Macorís. “Los ciudadanos dominicanos somos capaces”, enunció la deportista, visiblemente emocionada tras ubicarse en lo más alto del podio. “Me siento muy orgullosa y sumamente feliz de poder conquistar la medalla de oro aquí, en mi tierra”, aseveró.

Respecto a la confrontación final, Ana Rosa explicó que se midió contra una oponente a quien conoce muy bien, ya que ambas se han enfrentado en múltiples ocasiones a nivel internacional. Señaló que el combate fue extremadamente parejo y que la victoria se decidió por detalles mínimos. “Nos conocemos bastante. Fue una pelea muy exigente y sabía que quien cometiera el primer error podría perder. Hoy salí decidida a entregarme por completo”, comentó.

La campeona reveló que el premio económico tendrá un significado especial para su núcleo familiar. “Esa suma de dinero la utilizaré para terminar la vivienda que comencé a construirle a mi madre. Ese es uno de mis anhelos más grandes, además de ser campeona: poder asistirla”, manifestó.

Al dedicar su medalla, Ana Rosa manifestó su gratitud a su familia y resaltó que la fe fue el motor que la sostuvo durante todo el proceso. “Dios estuvo obrando conmigo. Fueron años de dedicación, sacrificio y muchas lágrimas, pero jamás perdí la fe. Hoy este triunfo es una prueba de que, aunque se atraviesen momentos complicados, es necesario aferrarse a Dios y seguir adelante”, expresó entre lágrimas de emoción.