Esmeralda Damiano Gana Oro y se Emociona: "Mi Mayor Adversario Soy Yo"

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La judoca dominicana Esmeralda Damiano obtuvo la medalla de oro en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, desatando una profunda emoción. La atleta confesó que este triunfo, en la categoría de -70 kilogramos, la acerca a su anhelo olímpico y que su principal desafío ha sido superar sus propias barreras mentales. Visiblemente conmovida, dedicó su éxito a la fe, su perseverancia y el apoyo de su familia y nación.

Esmeralda Damiano no pudo contener la emoción al culminar la victoria más significativa de su trayectoria. Con lágrimas incontrolables y la voz quebrada por la intensidad del instante, la judoca de República Dominicana reveló que el metal dorado conseguido este domingo en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 simboliza mucho más que un galardón: es la confirmación de que su aspiración olímpica se encuentra cada vez más cerca. La deportista se alzó como campeona en la división de -70 kilogramos tras vencer en la final a Eliana Aguiar de Venezuela, un enfrentamiento que, según afirmó, fue menos arduo que la contienda que libra diariamente consigo misma.

"Mi adversario más grande soy yo", reconoció Damiano, al detallar que el aspecto psicológico ha constituido el reto más considerable de su carrera. "Todo reside en la mente. Frecuentemente, no confío lo suficiente en mí misma, pero hoy simplemente le rogué a Dios que me otorgara serenidad. Él estuvo a mi lado y por eso estoy aquí", declaró visiblemente conmovida. La campeona atribuyó su éxito a la fe, asegurando que ese fue el elemento que marcó la diferencia en una competición de alto nivel. Al referirse a la dedicatoria de la presea, puso a Dios en primer lugar, seguido de ella misma por no claudicar, de su círculo familiar y del pueblo dominicano, que la ha respaldado desde que decidió representar al país.

Uno de los momentos más conmovedores de sus declaraciones surgió al rememorar el costo que ha tenido que asumir para perseguir su trayectoria deportiva. Nacida en Suiza, Damiano explicó que dejó atrás a sus parientes y allegados para apostar por su evolución como judoca en República Dominicana. "Mi familia no está aquí y ese ha sido el sacrificio más grande. Lo dejé todo para perseguir este ideal, pero gracias a Dios encontré otra familia en mis compañeros de equipo", manifestó mientras intentaba contener el llanto. La judoca explicó que la intensidad del momento refleja años de disciplina, esfuerzo y jornadas en las que el cansancio parecía superar el deseo de continuar.