Las personas afectadas en el caso contra Jean Andrés Pumarol Fernández manifestaron su satisfacción con la resolución judicial de llevarlo a juicio y mantenerlo en prisión. Esta determinación les brinda la esperanza de avanzar en el proceso legal y comenzar a encontrar la paz que han anhelado desde el incidente. La justicia dominicana ha sido un pilar fundamental en este camino, y las víctimas esperan una resolución definitiva.
Los afectados y sus familiares en el litigio contra Jean Andrés Pumarol Fernández declararon sentirse contentos con la determinación del sistema judicial de remitirlo a un juicio de fondo y mantenerlo recluido provisionalmente. Consideran que esta medida les posibilita proseguir con el proceso y empezar a hallar la serenidad que han buscado desde que ocurrió el suceso.
Carolina Vélez, descendiente de Ivonne Handal, quien perdió la vida a raíz del incidente, aseveró que su familia confiaba en el aparato judicial dominicano y estimó que Pumarol debía enfrentar un tribunal para que se estableciera su responsabilidad. “Estamos de acuerdo con la resolución del juzgado. Verdaderamente, sabíamos que depositábamos nuestra confianza en la justicia dominicana, que no nos abandonaría, porque en realidad eso era lo que merecía, lo que correspondía era ir a un juicio”, manifestó Vélez al finalizar la sesión.
La descendiente de Handal sostuvo que ahora aguardan que se cumpla el procedimiento adecuado y que, posteriormente, se dicte una resolución final sobre el caso. “Que se siga el debido proceso y que después se resuelva verdaderamente lo que atañe a este asunto”, declaró.
“Indispensable, no puede estar en la sociedad”
María Teresa Fabián, de setenta y dos años, también una de las personas perjudicadas en el proceso, expresó su acuerdo con la decisión de mantener a Pumarol privado de libertad. “Necesario, no puede estar en la sociedad”, afirmó Fabián al referirse a la reclusión preventiva dictaminada por la Corte.
La señora explicó que tanto ella como otros afectados aún viven con temor por lo sucedido, pero reconoció que la determinación judicial les proporciona cierto alivio. “Todos estamos inquietos. No se espera nada favorable de él”, expresó.
Al preguntársele si ahora siente tranquilidad, Fabián contestó que aún no por completo. “Todavía no. Pero tenemos fe en Jesús. En el nombre de Dios”, indicó.
Para las víctimas, la remisión a juicio representa un nuevo hito dentro de un procedimiento que aún no finaliza. La expectativa ahora se centra en que se desarrolle el juicio de fondo y que, una vez agotadas las etapas pertinentes, el tribunal establezca la responsabilidad correspondiente.
Corte ordena apertura a juicio y prisión preventiva
La Segunda Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional revocó la decisión que había beneficiado previamente a Pumarol Fernández y aceptó la acusación presentada por el Ministerio Público, a la cual se adhirieron los querellantes y actores civiles.
La Corte consideró que existen fundamentos suficientes para justificar la probabilidad de una sentencia condenatoria y ordenó la apertura a juicio contra Pumarol, además de imponerle tres meses de prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación Anamuya.
El acusado deberá responder por las imputaciones formuladas bajo diversas disposiciones del Código Penal Dominicano y las leyes 631-16, sobre Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados, y 248-12, sobre Protección Animal y Tenencia Responsable.
El expediente deberá ser remitido en un plazo de cuarenta y ocho horas a la Presidencia de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional para la fijación de la audiencia correspondiente al juicio de fondo.
Mientras el proceso avanza, las víctimas aseguran que esperan que se complete el debido proceso y que la determinación final de la justicia les permita progresar hacia la tranquilidad que, según expresaron, aún no han logrado plenamente.