Tras los recientes movimientos telúricos en Colombia y Venezuela, surge la interrogante sobre la interconexión sísmica y la posibilidad de que República Dominicana sea afectada. Para comprender estos fenómenos, es crucial conocer la dinámica de las placas tectónicas, las fallas geológicas y desmitificar la predicción de terremotos, así como la relación entre sismos y actividad volcánica.
Los recientes temblores en Colombia y Venezuela han vuelto a generar interrogantes: ¿existe una conexión entre ellos?, ¿podrían activar las fallas en República Dominicana?, ¿puede un volcán desencadenar un sismo? Para responder a estas preguntas, es fundamental entender los procesos geológicos que ocurren bajo la superficie terrestre.
¿Qué son las placas tectónicas? La capa exterior rígida de la Tierra no es una estructura uniforme, sino que está dividida en vastos segmentos conocidos como placas tectónicas. Estas encajan como piezas de un rompecabezas y se desplazan muy lentamente. Cuando estas placas colisionan, se separan o se deslizan una junto a la otra, provocan una acumulación de tensión en las rocas. Gran parte de los sismos mundiales se originan en las fallas que se encuentran en los límites de estas placas.
Entonces, ¿qué es una falla? Una falla geológica es una grieta o un conjunto de grietas en la corteza terrestre, donde dos bloques de roca pueden desplazarse. Las placas pueden continuar su movimiento mientras secciones de una falla permanecen inmovilizadas por la fricción. Cuando la tensión acumulada excede la resistencia, las rocas se mueven abruptamente, liberando energía. Este proceso es lo que genera un terremoto.
¿Son diferentes los términos sismo, temblor y terremoto? No. Desde una perspectiva científica, son sinónimos. No existe una magnitud oficial que determine cuándo un “sismo” pasa a denominarse “terremoto”. En el uso cotidiano, solemos emplear “terremoto” para referirnos a movimientos de gran intensidad o destructivos, pero los tres vocablos describen el mismo fenómeno.
¿Es posible predecir un terremoto? No. Actualmente, ningún científico puede determinar con exactitud el día, la hora, la ubicación precisa y la magnitud de un futuro sismo. Lo que sí se puede hacer es identificar áreas de riesgo y calcular probabilidades a largo plazo. Por esta razón, afirmaciones como “mañana ocurrirá un terremoto” o “después de Colombia le toca a República Dominicana” carecen de sustento científico.
¿Están Colombia, Venezuela y República Dominicana conectados por la misma falla? No. El terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 en San José del Palmar, Chocó, tuvo una profundidad estimada por el Servicio Geológico Colombiano de 103 kilómetros. En esta zona, la placa de Nazca se sumerge bajo la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción. Los sismos de Venezuela del 24 de junio de 2026, con magnitudes de 7.2 y 7.5, se produjeron cerca del límite entre las placas del Caribe y Sudamericana. República Dominicana, por otro lado, se localiza en la zona de interacción entre las placas del Caribe y Norteamérica. Entre sus sistemas de fallas más importantes se encuentran la falla Septentrional, al norte de La Española, y la falla Enriquillo-Plantain Garden, al sur. En resumen: Colombia, Venezuela y República Dominicana no comparten una misma falla tectónica.
¿Entonces un terremoto puede activar otro? Sí, esto puede suceder, pero no opera como una secuencia de dominós entre países. Un sismo de gran magnitud puede alterar temporalmente las tensiones y, bajo ciertas condiciones, desencadenar actividad en otras fallas, incluso a cierta distancia. Sin embargo, generalmente ocurre en lugares donde ya existen condiciones propicias para que se produzca un temblor. Esto no permite afirmar que, porque tembló en Colombia o Venezuela, ahora “le toca” a República Dominicana.
¿Y un volcán puede provocar un terremoto? Sí, pero principalmente en las inmediaciones del propio sistema volcánico. Cuando el magma y los gases se mueven bajo un volcán, pueden aumentar la presión, fracturar las rocas y generar numerosos sismos. Muchos de estos son pequeños y poco profundos. También puede ocurrir lo contrario: algunos terremotos tectónicos grandes pueden afectar un volcán cercano, pero el USGS indica que para favorecer una erupción, el sistema volcánico tendría que estar ya en condiciones de erupcionar, con magma disponible y suficiente presión interna. Y hay un dato importante sobre el terremoto colombiano: el Servicio Geológico Colombiano aclaró específicamente que el sismo de magnitud 7.4 de Chocó no tuvo relación con la actividad del volcán Puracé, a pesar de las versiones que circularon en redes sociales.
¿Hace cuánto no ocurre un terremoto fuerte en República Dominicana? Aquí es importante aclarar: en República Dominicana sí ocurren sismos regularmente. Por ejemplo, el Centro Nacional de Sismología reportó eventos sentidos de magnitud 5.1 cerca de isla Saona en junio de 2026 y 4.5 en Samaná en julio. Si nos referimos a un evento de magnitud superior a 6, uno de los grandes referentes recientes es el terremoto de Puerto Plata del 22 de septiembre de 2003, con magnitud 6.4. Han transcurrido casi 23 años. Si hablamos específicamente de un terremoto superior a magnitud 7 en la región norte dominicana, el último ocurrió el 21 de abril de 1948, cerca de Las Terrenas. El USGS le asigna magnitud 7.1 y el antiguo catálogo NEIS, 7.3. Han pasado 78 años. Anteriormente, el 4 de agosto de 1946, República Dominicana sufrió uno de sus terremotos históricos más significativos, actualmente estimado en una magnitud aproximada de 7.8, que generó un tsunami y devastó Matancita, en María Trinidad Sánchez.
¿Significa esto que “ya toca” otro sismo de gran magnitud? No. Los terremotos no siguen un calendario. El hecho de que hayan transcurrido 78 años desde un evento superior a magnitud 7 en el norte dominicano no permite calcular cuándo ocurrirá el próximo. El registro histórico de La Española tampoco muestra intervalos regulares entre grandes sismos. Tampoco muchos temblores pequeños significan necesariamente que una falla esté “liberando suficiente energía” para evitar uno de gran magnitud. La ocurrencia de varios sismos tampoco es, por sí sola, una señal fiable de que se aproxima uno mayor.
¿Qué hacer si empieza a temblar? La recomendación fundamental es agacharse, cubrirse y sujetarse, mantenerse alejado de ventanas y proteger la cabeza hasta que cese el movimiento. Si posteriormente existe una amenaza de tsunami en una zona costera, se deben seguir las indicaciones oficiales y trasladarse a áreas seguras. Colombia, Venezuela y República Dominicana son parte de un planeta cuyas placas están en constante movimiento, pero no comparten una misma falla ni existe evidencia de una secuencia que indique que República Dominicana será “la próxima”. Los terremotos no son predecibles. Lo que sí se puede hacer es conocer el riesgo y estar preparados.