Un tribunal penal sirio ha dictado una sentencia de muerte en ausencia contra el expresidente Bashar al-Ásad, quien fue derrocado en 2024. Esta es la primera condena pública contra el exlíder que gobernó Siria por más de dos décadas. Su hermano Maher al-Ásad y su primo Atef Najib también fueron sentenciados a la pena capital junto con otras seis figuras del antiguo régimen.
Una corte penal de Siria impuso este martes una sentencia de ejecución al exgobernante sirio Bashar al-Ásad, destituido en diciembre de 2024, en un juicio llevado a cabo en rebeldía. Esta decisión representa la primera condena pública en contra del dirigente político que ejerció un control férreo sobre Siria por más de veinte años.
El mismo tribunal sirio también dictaminó la pena de muerte este martes para Maher al-Ásad, hermano de Bashar al-Ásad, y para Atef Najib, primo del exdictador, junto con otras seis personalidades destacadas del régimen, marcando así la primera resolución judicial pública de la etapa de transición.
La resolución se produjo durante el proceso judicial contra Atef Najib, quien se desempeñó como director de la división de Seguridad Política en Deraa —lugar donde se iniciaron los levantamientos populares en 2011, los cuales desembocaron en una guerra de catorce años en la nación— y es el único de los individuos condenados que permanece bajo custodia en Siria.