El exprocurador Jean Alain Rodríguez, imputado principal en el caso Medusa, ha declarado que tanto la fiscalía como su defensa impugnarán cualquier resolución judicial respecto a la petición de anulación del proceso. Rodríguez sostiene que el caso excede el plazo legal máximo, anticipando que la disputa podría escalar hasta las más altas instancias judiciales del país. Su defensa se centra en las demoras atribuidas al Ministerio Público y en la presunta superación del tiempo límite establecido por la ley.
El antiguo procurador general de la República y principal encausado en el proceso Medusa, Jean Alain Rodríguez, comunicó que tanto el Ministerio Público como su equipo legal apelarán cualquier determinación judicial sobre la solicitud de anulación del procedimiento. Aseguró que el expediente podría avanzar hasta la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Constitucional.
Rodríguez argumentó que la petición de extinción debe ser aceptada, sosteniendo que el proceso ya excede el límite temporal máximo que, según su interpretación, estipula el artículo 150 de la ley, al indicar que la investigación ha durado aproximadamente seis años, a pesar de que la normativa fija un máximo de cuatro.
Durante sus declaraciones, el exprocurador reiteró que el foco de la discusión debe ser la solicitud de extinción y cuestionó al Ministerio Público por los aplazamientos que, en su versión, han ocurrido a lo largo del procedimiento. Rodríguez también afirmó que tres magistrados han señalado deficiencias y retrasos imputables al Ministerio Público, y aseguró que no existe una resolución judicial que establezca que los acusados hayan sido responsables de dilatar el proceso.
El exfuncionario sostuvo además que el tribunal que conoció su causa determinó que el patrimonio forjado durante más de tres décadas de trayectoria profesional tenía un origen legítimo, y afirmó que existen informes periciales y documentos que avalan esta conclusión. Rodríguez refutó las acusaciones presentadas en su contra y aseguró estar dispuesto a confrontarlas tanto dentro como fuera de los juzgados. “Todas esas imputaciones las vamos a desvirtuar porque carecen de veracidad”, sentenció.
El exprocurador también garantizó que, sin importar el desenlace de la solicitud de extinción, la ciudadanía conocerá su perspectiva de los eventos y prometió presentar documentos y evidencias para respaldar sus argumentos. Rodríguez rememoró además que permaneció cuatro años bajo detención durante el proceso y afirmó que durante los dos primeros años ni siquiera se le permitía acceder a periódicos. También sostuvo que, posteriormente, recibió una advertencia para suspender un programa llamado Derecho y Justicia, bajo la amenaza de regresar a prisión, situación que, según indicó, puede demostrar con pruebas documentales.
Respecto a la decisión que tome el tribunal, Rodríguez afirmó que acatará el veredicto, pero reiteró que la defensa continuará impugnando las resoluciones pertinentes, al tiempo que solicitó a los medios de comunicación concentrarse en el debate sobre la extinción del proceso. “El punto crucial es la extinción”, reiteró Rodríguez, al defender que el proceso ya habría superado el tiempo máximo establecido por la legislación.