Inteligencia Artificial: Herramienta Clave para la Prevención de Enfermedades por Calor Extremo

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Ante el creciente riesgo de problemas de salud derivados del calor extremo, la inteligencia artificial emerge como una aliada fundamental. Investigadores de Mass General Brigham e IBM están desarrollando una herramienta de IA que busca identificar a individuos vulnerables y emitir alertas tempranas, permitiendo a las comunidades prepararse. Este avance es crucial, especialmente cuando la Organización Meteorológica Mundial anticipa nuevos récords de temperatura global, evidenciando la urgencia de estrategias preventivas.

La inteligencia artificial se está convirtiendo en un apoyo crucial frente a uno de los mayores desafíos del cambio climático: los padecimientos de salud ocasionados por el calor excesivo. Mientras la Organización Meteorológica Mundial (OMM) pronostica que entre 2026 y 2030 podrían establecerse nuevos récords de temperatura a nivel global, expertos de Mass General Brigham e IBM están creando una plataforma de IA para reconocer a las personas con mayor probabilidad de sufrir afecciones vinculadas al calor y enviar avisos preventivos a las poblaciones más susceptibles. El calor es cada vez más intenso.

Un ejemplo de ello es la reciente situación en República Dominicana, que actualmente se encuentra bajo una advertencia de calor extremo en categoría “Extremely Severe”, el nivel de riesgo más alto fijado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), lo que resalta la necesidad de anticipar peligros y resguardar a las poblaciones más expuestas. En relación con esta herramienta de inteligencia artificial, Paul Biddinger, director de Preparación y Continuidad de Mass General Brigham, menciona: “Nuestra meta es asistir en la preparación de las comunidades y asegurar que los individuos más vulnerables a los problemas de salud causados por el calor extremo dispongan de los recursos necesarios para mantenerse a salvo”.

La relevancia de desarrollar instrumentos de prevención como este radica en que el calor intenso puede provocar diversas enfermedades y poner en peligro la vida de las personas más frágiles. Cuando el cuerpo no logra eliminar el calor excesivo, puede manifestarse el estrés térmico, una condición generada por altas temperaturas y humedad que impiden la regulación de la temperatura corporal. Según la Organización Mundial de la Salud, esta es la principal causa de decesos provocados por fenómenos climáticos. Dado que las olas de calor se han vuelto más frecuentes cada año, ahora es más imperativo que nunca reconocer las señales y comprender cómo prevenir las enfermedades o problemas de salud derivados del calor extremo.

“Con el aumento de las temperaturas ambientales, en el área de emergencias observamos un mayor número de personas que presentan afecciones relacionadas con el calor”, señala el doctor Biddinger. Agrega que “entre los individuos que muestran un riesgo más elevado de enfermarse se encuentran aquellos con condiciones médicas crónicas que empeoran con el calor, como es el caso de las cardiopatías; los adultos mayores, los niños pequeños y las personas que residen en comunidades con acceso limitado a recursos”.

De acuerdo con el especialista, las enfermedades relacionadas con el calor pueden manifestarse con diferentes grados de gravedad. Entre las más comunes se encuentran la erupción por calor y los calambres por calor. También puede desarrollarse el agotamiento por calor, una condición más seria que ocurre cuando el organismo pierde demasiada agua y sal o empieza a tener dificultades para regular su temperatura. En el extremo más grave se encuentra el golpe de calor, una emergencia médica que se produce cuando el cuerpo pierde completamente su capacidad para enfriarse y la temperatura corporal se eleva, lo que requiere atención médica inmediata.

Los principales signos y síntomas del agotamiento por calor incluyen sudoración profusa, temperatura corporal elevada, náuseas, cefalea, mareo, fatiga o debilidad, irritabilidad, aumento de la sed y una menor producción de orina de lo habitual. En el caso del golpe de calor, entre sus manifestaciones se encuentran una temperatura corporal muy alta (39 °C o más), piel caliente y seca, desorientación, alteración del estado mental, como no actuar de manera habitual, o dificultad para expresarse con claridad.

Si se presentan síntomas de agotamiento por calor, la recomendación es dirigirse de inmediato a un lugar fresco, aflojar o quitar cualquier prenda excesiva o pesada y recostarse con los pies elevados. Además, se deben beber pequeños sorbos frecuentes de agua fresca; y si los síntomas empeoran o persisten por más de 1 hora, es importante consultar al médico. En caso de mostrar señales o síntomas de golpe de calor, Biddinger advierte que se debe llamar al 911 de inmediato, ya que es una emergencia médica que puede poner en peligro la vida rápidamente si no se recibe tratamiento oportuno. Si es posible, traslade a la persona a un sitio fresco, eleve sus pies y retire cualquier prenda exterior. Coloque una bolsa de hielo o un paño frío y húmedo sobre la cabeza, el cuello, las axilas y la ingle, o humedezca su ropa con agua fresca.

Frente a este escenario generado por los cambios en el clima, diversos equipos de investigación buscan pasar de la reacción a la prevención mediante herramientas capaces de anticipar los riesgos antes de que se conviertan en emergencias médicas. En Mass General Brigham, este enfoque también responde al compromiso de comprender las necesidades específicas de atención sanitaria de las comunidades y desarrollar programas, servicios e innovaciones que aborden sus problemáticas. Precisamente, frente a los desafíos de salud que plantea el cambio climático, el doctor Biddinger lidera un proyecto cuyo objetivo es asistir a las comunidades más afectadas por el calor extremo.

Como parte de una colaboración a través del IBM Sustainability Accelerator, su equipo planea utilizar la tecnología de inteligencia artificial para predecir mejor los eventos de calor extremo y distribuir alertas automatizadas con anticipación. La herramienta de IA que están desarrollando también permitiría identificar a los pacientes con mayor riesgo de enfermedades relacionadas con el calor y ayudar a los médicos a detectar esos factores de riesgo. “Queremos que esta herramienta no solo nos ayude a identificar qué personas tienen mayor riesgo durante períodos de calor extremo, sino también a comunicarnos con ellas y brindarles recursos”, explica el especialista.

“Podría ayudar a las personas a tomar medidas si no tienen aire acondicionado en casa. Además, las alertas tempranas sobre calor extremo también ayudarían a reducir las visitas a urgencias y las hospitalizaciones”. Los investigadores planean probar primero la herramienta en hospitales del sistema de Mass General Brigham, pero el objetivo es extender su uso mucho más allá. “Nuestro propósito es poner esta herramienta al servicio de los centros de salud comunitarios”, dice el doctor Biddinger. “Especialmente ante el aumento de la frecuencia de las olas de calor extremo, queremos fortalecer a estas comunidades para que puedan enfrentar los riesgos para la salud asociados con el calor intenso y proteger a quienes más lo necesitan”, concluye.