El historiador Roberto Cassá ha salido en defensa de los libros de texto escolares creados bajo el programa Libro Abierto del Ministerio de Educación. Según Cassá, quien coordinó la producción de varios de estos materiales, el objetivo principal fue robustecer la enseñanza de la historia y cultivar una conciencia histórica en los alumnos. Destacó que los textos buscan no solo impartir datos, sino también fomentar la reflexión y el análisis crítico entre los estudiantes.
El especialista en historia, Roberto Cassá, expresó su apoyo al contenido de los materiales didácticos desarrollados en el marco del programa Libro Abierto del Ministerio de Educación. Aseguró que los volúmenes, cuya creación él supervisó, tenían como meta principal fortalecer la instrucción histórica y fomentar una perspectiva histórica en los alumnos.
Cassá lideró la producción de seis libros preparados por el Archivo General de la Nación (AGN), que abarcaban historia dominicana, historia del continente americano, historia global e historia general, además de ser el autor de dos de dichos volúmenes. El profesor universitario y director del AGN explicó que la finalidad de estos recursos no era meramente divulgar información, sino también ofrecer instrumentos para que los estudiantes pudieran analizar y meditar profundamente sobre los distintos temas.
Subrayó que los libros se alinean con el plan de estudios establecido previamente y que el grupo encargado de su creación se concentró en asegurar una cobertura exhaustiva de temas orientados al desarrollo del razonamiento histórico. Cassá señaló que la determinación de los contenidos de los textos fue responsabilidad de los equipos que los elaboraron, un proceso en el que intervinieron no solo los escritores, sino también personal de documentación, pedagogía y psicología. “Fue un grupo cohesionado que, a mi parecer, culminó con gran éxito la materialización de estos libros”, manifestó.
El historiador defendió la excelencia de los materiales producidos bajo esta modalidad y afirmó que no poseen mayores fallas que los empleados previamente. Cassá resaltó que los libros de texto publicados mantuvieron el contenido original de los autores y que no fueron alterados por la cartera de Educación.