El Festival Bailemos vuelve en agosto de 2026 con una edición renovada, buscando consolidar su posición como un puente crucial entre la música, la innovación y la danza. Bajo la dirección de Cindy Sosa, el evento se propone destacar la importancia de la danza en la cultura dominicana, presentando una programación variada que abarca desde conciertos coreográficos hasta espectáculos de dance mapping y encuentros de academias.
Santo Domingo.- La edición de 2026 del Festival Bailemos regresará los días 28, 29 y 30 de agosto, con el fin de afianzar su presencia y presentar un esquema diseñado para establecer una conexión estratégica e interdisciplinaria entre la música, la inventiva y el movimiento dancístico.
Conducido bajo la perspectiva de su creadora y promotora cultural, Cindy Sosa, este festival se origina con la intención de poner de manifiesto el valor de la danza como un motor creativo y representativo dentro del ámbito cultural contemporáneo en la República Dominicana.
Esta edición ofrecerá una agenda variada que incluye, la noche del viernes 28 de agosto, la presentación del “Concierto Coreográfico”, con interpretaciones musicales en vivo de Riccie Oriach y su conjunto, junto a Giorgio Siladi, y las coreografías de Isadora Bruno, Cindy Sosa y Senia Rodríguez. Desde Puerto Rico, Danza Colibrí de Borikén participará como invitado internacional en esta función única.
Para el sábado 29, la innovación y la tecnología se manifestarán en la función de Dance Mapping, con la obra “Génesis” del colectivo Girasomnis, proveniente de España, que contará con la participación de bailarines y creadores dominicanos, entre ellos María Emilia García, Jeremy Caro, Cindy Sosa y Grace Batista.
El domingo 30 de agosto se llevará a cabo el “Encuentro de Danza de Academias”, con la participación de instituciones de Punta Cana, La Romana, Nagua y Santo Domingo.
El acontecimiento busca ofrecer al público dominicano tanto formatos escénicos novedosos como los más arraigados en el ámbito de la danza. El propósito, más allá de dar visibilidad al esfuerzo técnico y artístico de los bailarines y coreógrafos, es proporcionar una visión completa del impacto visual y escénico que el arte del movimiento aporta a las artes escénicas.
Siempre se considera el trabajo académico y pre-profesional como un espacio fundamental para comprender las apreciaciones expresivas de las generaciones jóvenes.