La notable trayectoria de Christopher Melenciano: Un atleta sordo que transformó desafíos en triunfos deportivos

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Christopher Melenciano, un velocista sordo de 28 años, ha forjado una trayectoria deportiva excepcional, superando adversidades para convertirse en un ícono del atletismo dominicano. Desde su niñez, su historia ha sido un testimonio de resiliencia y el poder del apoyo familiar. Recientemente, su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde obtuvo una medalla de oro, puso de manifiesto no solo su talento, sino también su compromiso con la inclusión de otros atletas sordos.

Hace cuatro años, Christopher Melenciano inició una senda admirable en el ámbito deportivo dominicano. Hoy, a sus 28 años, sigue compitiendo, acumulando preseas y demostrando que una condición física no debe imponer barreras. Este reportaje expone el camino de Melenciano desde su infancia hasta erigirse como uno de los corredores sordos más prominentes del país. Su logro más reciente se materializó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde consiguió la medalla de oro en el relevo mixto 4×400 junto a Erick Sánchez, Anabel Medina y Marileidy Paulino. No obstante, detrás de este galardón se esconde una narrativa de superación, soporte familiar, aprietos económicos y la búsqueda de oportunidades para otros deportistas con discapacidad auditiva.

UNA CELEBRACIÓN QUE RESUME SU HISTORIA

Después de ganar el oro en el relevo mixto 4×400, Christopher ascendió al podio y conmemoró el Himno Nacional usando el lenguaje de señas. Este instante encapsuló gran parte de una historia que comenzó cuando tenía apenas tres años. Fue en ese momento cuando su madre, Marisol Reyes, descubrió que Christopher era sordo. Para ella, la noticia generó inicialmente un momento de negación, aunque nunca dudó de su fe. Su reacción fue buscar maneras de comunicarse con su hijo y asistirlo en su desarrollo.

La experiencia fue particularmente ardua porque su hermano mayor era oyente. Mientras les narraba cuentos antes de dormir, notaba que el mayor reaccionaba y reía, mientras Christopher no podía hacerlo de la misma forma. Esa situación, según relata Marisol, le partía el corazón. Pero la familia decidió no edificar la vida de Christopher en torno a sus limitaciones. Marisol, exboxeadora y practicante de taekwondo y wadokai, lo introdujo al deporte desde pequeño. A los nueve años, incluso, comenzó a enviarlo solo al Centro Olímpico para practicar diversas disciplinas. Cuando Christopher expresaba temor porque algunas personas podrían tratarlo mal, su madre insistía en que eso no debía detenerlo. “Tú, campeón. Tú eres el campeón. Nunca lo olvides”, era el mensaje que le repetía. Aquellas palabras terminaron transformándose en una guía para el atleta.

DEL BOXEO Y EL BÉISBOL AL ATLETISMO

Christopher inició su incursión deportiva practicando boxeo y posteriormente béisbol. Fue en los campamentos del Centro Olímpico donde su destreza captó la atención de Jaime David Fernández Mirabal, quien en aquel entonces fungía como secretario de Deportes. Fernández Mirabal resolvió darle una ocasión para entrenar junto a atletas oyentes. El propio deportista rememora que sintió temor al recibir la proposición, pero la respuesta que obtuvo fue clara: él podía lograrlo. A partir de ese momento llegaron las competiciones, los viajes y las medallas. El siguiente gran hito ocurrió en Brasil, durante los Juegos Sordolímpicos de 2022, certamen en el que Christopher se convirtió en el primer dominicano en ganar medallas: una de oro y otra de plata.

Su carrera internacional prosiguió al año siguiente. En 2023, obtuvo cuatro medallas de oro en el Open Internacional de Atletismo y Natación celebrado en Ecuador y también se coronó campeón en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador.

En 2024, Christopher volvió a subir al podio internacional. Durante los Juegos Mundiales de Atletismo para Sordos por Equipos, realizados en Japón, conquistó la medalla de oro en los 200 metros, además de la plata en los 100 metros y otra medalla de plata en el relevo mixto. Su madre recuerda aquel viaje como una vivencia particularmente significativa. Christopher observaba a los deportistas japoneses y regresó con la determinación de competir al máximo. En su primera participación consiguió plata, pero atribuyó el resultado al agotamiento provocado por el viaje. Al día siguiente volvió a la competencia y obtuvo la medalla de oro. Ese mismo año consiguió otras dos medallas doradas en los Juegos Panamericanos para Sordos, celebrados en Brasil, consolidándose entre los principales velocistas del continente dentro del deporte adaptado.

EL ORO QUE VOLVIÓ A PONERLO EN EL CENTRO DE LA PISTA

En 2026, la serie de éxitos de Christopher continuó con nuevas participaciones internacionales, incluyendo su intervención en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo de Lima y el Campeonato Panamericano de Atletismo de Medellín. Pero el episodio más reciente se produjo el 3 de agosto, durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. República Dominicana ganó el oro en el relevo mixto 4×400 con un equipo conformado por Erick Sánchez, Anabel Medina, Christopher Melenciano y Marileidy Paulino. Sánchez inició la carrera en los primeros 400 metros y luego pasó el testigo a Anabel Medina.

Después llegó el turno de Christopher. El atleta dominicano recibió el relevo y comenzó a reducir la ventaja que había obtenido Puerto Rico. Cuando restaban aproximadamente 50 metros, Christopher sabía que debía darlo todo en la pista para mantener las posibilidades dominicanas de alcanzar el oro. Su esfuerzo permitió acercar al equipo antes de entregar el bastón a Marileidy Paulino. “Un carrerón de Melenciano”, se oyó durante la transmisión mientras el atleta completaba su segmento. Christopher admite que, al entregar el testigo a Paulino, pudo finalmente tomar aire. El tiempo también era crucial para las aspiraciones de clasificación mundial. República Dominicana terminó estableciendo un nuevo récord con 3 minutos, 10 segundos y 57 centésimas. La imagen de Christopher corriendo junto a una de las grandes figuras del atletismo dominicano se convirtió en una de las escenas más destacadas de los Juegos.

MARILEIDY, UNA COMPAÑERA QUE TAMBIÉN CREYÓ EN ÉL

Para Christopher, Marileidy Paulino encarna algo más que una compañera de relevo. La considera una persona excepcional que lo ha respaldado y animado a lo largo de su trayectoria. Según narra, Paulino le insiste en la importancia de mantenerse concentrado y levantarse ante las adversidades. Para Marisol, el vínculo entre ambos también posee una dimensión humana. Cuenta que Paulino suele llevarle presentes a Christopher después de sus viajes, entre ellos zapatillas, indumentaria e incluso una mochila. Para la madre del atleta, esos gestos constituyen una bendición. La historia también deja una moraleja: detrás de un deportista que llega al podio suele existir una red de personas que confían en él. En el caso de Christopher han estado su madre, entrenadores, compañeros y personas que identificaron su aptitud cuando aún no tenía una carrera internacional. Durante años, la familia tuvo que conseguir por sus propios medios los fondos necesarios para mantener la preparación deportiva de Christopher. Actualmente cuenta con respaldo institucional a través de las autoridades deportivas y del Departamento de Deportes Adaptados. La familia resalta el apoyo recibido del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, así como de funcionarios relacionados con el deporte adaptado, entre ellos Aurora y Franklin de la Mota. Sin embargo, las necesidades de la familia van más allá del entrenamiento y las competiciones.

Una familia que todavía necesita una vivienda

La vivienda representa uno de los principales retos. La familia vivía alquilada en Capotillo, pero tuvo que dejar la casa debido a los perjuicios ocasionados por filtraciones. Actualmente reside en el hogar de una tía, en Villa Mella. De acuerdo con Marisol, existe un compromiso verbal por parte del Gobierno para facilitarles un apartamento. La situación económica también ha significado una carga durante la carrera deportiva de Christopher. Su madre rememora los momentos en que tuvo que recurrir a préstamos, endeudarse y usar sus tarjetas para poder cubrir pasajes y alimentación cuando el atleta debía desplazarse a competencias. El propósito era que Christopher no perdiera oportunidades por falta de recursos.

UNA CARRERA QUE TAMBIÉN BUSCA ABRIR PUERTAS

Christopher ya no solo compite por sus propias aspiraciones. Su deseo es que otros niños y jóvenes sordos hallen en el deporte una posibilidad para cultivar sus capacidades. El atleta anhela que las nuevas generaciones puedan practicar deportes, competir y alcanzar sus sueños con el respaldo de sus familias. Para Marisol, el caso de su hijo debe servir para abrir puertas a toda una comunidad. La familia estima que en República Dominicana existen más de 150,000 personas sordas, entre ellas jóvenes con talentos para diversas disciplinas. Menciona casos de individuos sordos que practican baloncesto y voleibol y que incluso han llegado a competir internacionalmente. Por eso, considera que el éxito de Christopher no debe quedarse únicamente en una medalla. La meta es que su trayectoria contribuya a generar mayores oportunidades para otros atletas sordos.

UNA HISTORIA MARCADA POR LA RESILIENCIA

Marisol define los años junto a su hijo como una maratón atravesada por contrariedades y tenacidad. Criar a sus dos hijos en Capotillo, sin una figura paterna y en un entorno caracterizado por dificultades sociales, implicó disciplina, valores y fe. Pero Christopher también desarrolló una cualidad que su madre considera esencial: nunca rendirse. Incluso en los momentos de apuro económico, explica que el atleta se enfoca en el compromiso que tiene por delante y busca soluciones. Esa actitud se refleja también en la pista. Cada competencia representa una nueva ocasión para demostrar que las circunstancias de nacimiento, una discapacidad o las limitaciones monetarias no necesariamente determinan el destino de una persona. El oro obtenido en Santo Domingo no representa el fin de la carrera. Christopher ya tiene nuevos propósitos internacionales. En el corto plazo se alista para viajar a Japón y buscar su inclusión en una selección para el Mundial de Brasil. También contempla futuras competiciones junto a atletas oyentes, incluyendo el relevo con Marileidy Paulino. Además, tiene previsto participar en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027. Su meta sigue siendo progresar, competir y continuar acumulando experiencias internacionales. Y entre sus anhelos tampoco descarta la posibilidad de conquistar algún día una medalla olímpica. La historia de Christopher Melenciano todavía está en desarrollo. Comenzó con una madre que decidió no establecerle límites, prosiguió con una oportunidad para entrenar junto a atletas oyentes y se fortaleció con cada competencia, cada viaje y cada presea. Su recorrido también pone de manifiesto las dificultades que aún enfrentan los atletas con discapacidad para acceder a oportunidades, recursos y condiciones de vida adecuadas. Hoy Christopher corre con una medalla de oro, pero también con un propósito que trasciende el podio. Quiere abrir camino para que otros niños y jóvenes sordos descubran sus aptitudes y puedan perseguir sus propios sueños. Porque el mayor triunfo de Christopher Melenciano no reside únicamente en haber llegado primero a la meta. Está en demostrar que, cuando existen talento, disciplina, respaldo y alguien dispuesto a creer en una persona, una condición no tiene por qué determinar hasta dónde puede llegar.